El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos aclaró que los gobernadores Alfonso Durazo y Américo Villarreal no recibieron permisos especiales de entrada, tras versiones sobre la presunta cancelación de sus visas.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) negó que los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, y de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, hayan recibido un permiso especial de ingreso especial conocido como Significant Public Benefit Parole, luego de que versiones señalaban la cancelación de sus visas por motivos de seguridad.
A través de una respuesta oficial a una solicitud de información, según la investigación de Jesús García, para La Opinión, el DHS aclaró que ninguno de los dos mandatarios estatales ha sido beneficiado con dicho “parole”, un mecanismo migratorio discrecional que permite la entrada o permanencia temporal en Estados Unidos sin visa cuando se considera que existe un beneficio público o de seguridad nacional.
El caso generó atención pública tras reportes que sugerían que Estados Unidos habría retirado visas a ambos funcionarios y, al mismo tiempo, les habría otorgado un permiso especial de entrada. Sin embargo, el DHS subrayó que únicamente tres agencias pueden otorgar este tipo de beneficios migratorios: el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), y que tras la revisión correspondiente no existe registro de dicho permiso.
En paralelo, el Departamento de Seguridad Nacional remitió las consultas sobre visas al Departamento de Estado, instancia que confirmó que la revisión de la elegibilidad de documentos migratorios es un proceso continuo, incluso después de su emisión. De acuerdo con un vocero, si surge nueva información que afecte los criterios de admisión, las autoridades consulares pueden revocar una visa.
Incluso, ambos mandatarios han negado públicamente que sus visas hayan sido canceladas.
