Por: Frank Alvarado
La imagen generada con inteligencia artificial muestra a presuntos narcotraficantes sosteniendo el lábaro patrio frente a Palacio Nacional.
La revista Proceso dio una bofetada a la labor periodística al presentar su portada del mes de junio, en donde en una imagen, elaborada mediante inteligencia artificial, se observa a presuntos integrantes del crimen organizado sosteniendo la bandera de México frente a Palacio Nacional, bajo el título “Control Criminal”, una forma donde mancillar al lábaro patrio de nuestro país.
La imagen no corresponde a un hecho real, y además de que puede inducir a interpretaciones engañosas, mantiene una narrativa con simbolismos violentos, en donde el símbolo de México está en manos de figuras encapuchadas y armadas, asociadas al narcotráfico.

Con ello, la revista que en su momento fue el pináculo del periodismo y ahora sólo es una sombra de ello, estaría atentando con REGLAMENTO DE LA LEY SOBRE EL ESCUDO, LA BANDERA Y EL HIMNO NACIONALES. Tal es el caso del Artículo 21: “Cuando se pretenda el uso, la reproducción, la transmisión o retransmisión de la Bandera Nacional en medios impresos, digitales, audiovisuales o en cualquier otra forma, que se encuentre relacionada con la manifestación de violencias se negará el uso solicitado”.
Una composición que resulta ofensiva al significado histórico y cívico de la bandera nacional. Más allá de la crítica política o de seguridad que la publicación pretende transmitir, la decisión editorial ha sido cuestionada por banalizar y desvirtuar el valor de los emblemas patrios.

Además está el uso de inteligencia artificial en el periodismo, que exige estándares de transparencia rigurosos, ya que Organismos internacionales y códigos de ética periodística han advertido que las imágenes generadas digitalmente deben identificarse con claridad para evitar confusiones entre hechos verificables y representaciones ficticias, con respeto y ética con la audiencia.
La libertad editorial permite la crítica al poder y a las instituciones, pero esa facultad conlleva la obligación de actuar con rigor, contexto y respeto hacia los elementos que representan a toda la nación. Por ello, la portada de Proceso es contraria a los principios de ética periodística y al respeto debido a los símbolos patrios.
