Una investigación de The New York Times expone que organizaciones criminales en México utilizan balas calibre .50 fabricadas en Estados Unidos.
Los cárteles del narcotráfico mexicano adquieren municiones de calibre .50 fabricadas en Lake City, una planta del Ejército de Estados Unidos, reveló The New York Times, esto después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, designará a estos grupos como organizaciones terroristas.
El reportaje documenta que, aunque este tipo de munición rara vez es comprada por civiles en Estados Unidos, los grupos criminales se decantan por el uso de estas armas, según el diario, debido a su capacidad para perforar blindajes y atacar objetivos a más de una milla de distancia.
El New York Times revela que acuerdos entre el Ejército estadounidense y contratistas privados permitieron que la munición y componentes fabricados en Lake City llegaran al mercado minorista y, posteriormente, a manos de los cárteles. Desde 2012, la ATF ha incautado más de 40 mil cartuchos calibre .50 en estados fronterizos con México, de los cuales aproximadamente un tercio provino de dicha planta.
El tráfico de armas ha sido uno de los principales reclamos del Gobierno de México hacia Estados Unidos. La presidenta Claudia Sheinbaum ha insistido en que, así como México combate el tráfico de drogas, Washington debe asumir su responsabilidad para frenar el flujo ilegal de armas hacia territorio mexicano, al señalar que alrededor del 75% de las armas incautadas en el país provienen de Estados Unidos.
