El ataque alcanzó 15 regiones rusas, impactando una terminal petrolera clave; así como un autobús en Donetsk, que dejó al menos ocho civiles muertos y 11 heridos.
Ucrania lanzó durante la madrugada de este miércoles un ataque masivo con más de 350 drones contra 15 regiones de Rusia, incluidas Moscú y Leningrado. El bombardeo dañó la infraestructura, provocó la muerte y heridas a varias personas, y obligó a suspender o desviar decenas de vuelos en el aeropuerto internacional Púlkovo.
Uno de los objetivos alcanzados fue la terminal petrolera de Kírov, considerada una infraestructura clave para el transporte de hidrocarburos en el mar Báltico. Las autoridades regionales señalaron que las defensas aéreas derribaron 59 drones sobre la región de Leningrado, mientras que en Moscú fueron interceptados otros 22 aparatos no tripulados. También se reportaron daños en edificios residenciales y una biblioteca en la región de Tambov, donde presuntamente el objetivo era una planta que fabrica componentes para aeronaves y misiles.
Paralelamente, en la localidad de Yenákievo, en la región de Donetsk controlada por Rusia, un dron ucraniano impactó un autobús de pasajeros, dejando al menos ocho civiles muertos y 11 heridos, según denunció el líder regional prorruso, Denís Pushilin. Las autoridades rusas difundieron imágenes del vehículo completamente calcinado y anunciaron la apertura de una investigación penal por terrorismo. Hasta el momento, Ucrania no ha emitido comentarios sobre este incidente.
El ataque se produjo apenas un día después de que Rusia ejecutara uno de los mayores bombardeos de la guerra contra Ucrania, utilizando 73 misiles y 656 drones contra Kiev y otras seis regiones ucranianas, ofensiva que dejó al menos 23 civiles muertos.
