Por: Frank Alvarado
La segunda categoría fue plataforma para futbolistas que llegaron al Mundial 2026, pero Mikel Arriola y la FMF mantienen un modelo sin ascenso ni descenso.
El Mundial 2026 dejó un dato que cuestiona directamente el modelo impuesto por la Federación Mexicana de Fútbol (FMF): 11 jugadores de la Selección Mexicana que tuvieron participación en el Mundial 2026 pasaron por la liga Ascenso MX o la Liga de Expansión antes de consolidarse en Primera División. La cifra muestra que la llamada División de Plata fue una vía real para formar y proyectar talento mexicano, aunque desde 2020 perdió el ascenso y descenso por decisión de los clubes de la FMF.
Entre los futbolistas que pasaron por esta categoría están Roberto Alvarado, que pasó por Celaya; Julian Quiñones por Venados; Johan Vásquez, César Montes y Luis Romo por Cimarrones; Guillermo Martínez por Lobos BUAP, Coras, Mineros y Cafetaleros; César Huerta por Zacatepec; mientras Raúl Rangel, Mateo Chávez y Armando González tuvieron participación con Tapatío. Guillermo Ochoa, por su parte, pasó por Tigrillos Coapa antes de llegar al América.
La propia historia de estos jugadores demuestra que la segunda categoría no era un simple torneo de relleno. Quiñones, por ejemplo, reconoció que su paso por Venados le ayudó: “Me sirvió mucho ir a Venados, tomé confianza y me siento seguro de estar acá”. En el caso de César Huerta, su entonces entrenador Ricardo Valiño explicó que el futbolista “necesitaba partidos” y “tenía que formarse en la Liga de Ascenso para sumar minutos”. Esos minutos y esa competencia terminaron siendo parte del camino que llevó a varios de ellos hasta la Selección.
La contradicción alcanza a la propia FMF. En 2018, cuando se preparaba el proyecto rumbo al Mundial 2026, el organismo sostenía que “La Liga MX y el Ascenso MX (…) son claves en el desarrollo del futbol en México”. Sin embargo, en abril de 2020 se suspendió durante seis temporadas el ascenso y descenso y se sustituyó el Ascenso MX por la Liga de Expansión. La categoría dejó de tener como objetivo deportivo llegar a Primera y pasó a concentrarse principalmente en la formación de jóvenes. Mikel Arriola, quien actualmente encabeza la FMF, ha mantenido este esquema pese a las críticas y protestas de aficionados y clubes.
Los 11 mundialistas son, en los hechos, un argumento contra la decisión de cerrar la competencia. La segunda división permitió que futbolistas como Alvarado, Vásquez, Montes, Quiñones, Martínez y otros tuvieran minutos, experiencia y competencia antes de consolidarse en Primera. Mientras la FMF presume la formación de talento, mantiene un sistema que eliminó la posibilidad de que los clubes asciendan deportivamente.
