El exgobernador se encuentra prófugo y podría estar fuera del país; autoridades federales y estatales coordinan su captura por graves violaciones a derechos humanos y desvío de recursos.
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, solicitó a la Fiscalía General de la República (FGR) gestionar una ficha roja de Interpol contra Silvano Aureoles Conejo, exmandatario estatal acusado de fraude millonario y vinculado a la masacre de Arantepacua. De acuerdo con las autoridades, el exfuncionario habría salido del país para evadir la justicia.
El mandatario estatal explicó que la petición fue dirigida a la titular de la FGR, Ernestina Godoy, con el objetivo de activar mecanismos internacionales de búsqueda. “Es prioridad que se haga justicia para el pueblo de Michoacán”, afirmó, al destacar la coordinación con instancias federales de seguridad.
Sobre Aureoles pesan dos órdenes de aprehensión: una por el presunto desvío de 3 mil 600 millones de pesos durante su administración (2015-2021), y otra por su probable responsabilidad en los hechos ocurridos en Arantepacua en abril de 2017, donde un operativo policial dejó cuatro civiles muertos, además de detenciones arbitrarias y abusos documentados.

La investigación también involucra a 15 exfuncionarios y policías estatales, entre ellos el exsecretario de Seguridad, señalados por su participación en el operativo. Organismos de derechos humanos han señalado que se trató de un uso de la fuerza ilegal, excesivo y desproporcionado.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) documentó cateos sin orden judicial en decenas de viviendas, detenciones arbitrarias y actos de tortura. El caso se mantiene abierto y ha sido reactivado tras nuevas diligencias y la aplicación del Protocolo de Estambul.
Autoridades estatales y federales reiteraron que continuarán las acciones para localizar al exgobernador y garantizar justicia tanto por los hechos de violencia como por el daño al erario público, en uno de los casos más relevantes de rendición de cuentas en la entidad.
