El documento contempla 14 puntos clave, el levantamiento de sanciones, el fin de hostilidades y un plazo de 60 días para negociar el futuro del programa nuclear iraní.
El gobierno de Irán descartó que este domingo se firme el llamado Memorándum de Entendimiento de Islamabad, un acuerdo negociado con Estados Unidos que busca poner fin a meses de tensiones y hostilidades entre ambas naciones. Aunque la rúbrica no ocurrirá en la fecha prevista por diversas versiones, Teherán aseguró que las conversaciones continúan y que el entendimiento podría concretarse en los próximos días.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, informó que aún existen factores que obligan a actuar con cautela respecto al calendario de la firma. Sin embargo, no descartó que el acuerdo sea formalizado próximamente. La declaración llega en medio de una intensa expectativa internacional por un documento que podría redefinir el equilibrio geopolítico en Medio Oriente y abrir una nueva etapa en la relación entre Washington y Teherán.
De acuerdo con el canciller iraní, Abbas Araghchi, el memorándum contiene 14 puntos fundamentales y representa el mayor acercamiento entre ambas partes desde el inicio del conflicto desatado tras la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra Irán. El acuerdo incluiría compromisos para el cese de hostilidades, el alivio de sanciones económicas, la liberación de activos iraníes congelados y medidas para garantizar la estabilidad regional.

Uno de los aspectos más relevantes del documento es la situación del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial. Según Teherán, el memorándum contempla el desbloqueo de la zona y una futura declaración conjunta con Omán sobre su administración. Además, Estados Unidos se comprometería a respetar la soberanía iraní y abstenerse de intervenir en asuntos internos del país persa.
El tema más delicado seguirá siendo el programa nuclear iraní. El borrador establece un periodo de 60 días posteriores a la firma para negociar los detalles definitivos sobre el enriquecimiento de uranio y el manejo de las reservas nucleares. Irán insiste en que cualquier excedente de material enriquecido debe ser diluido dentro de su territorio, mientras que la versión final dependerá de las negociaciones que continúen tras la entrada en vigor del memorándum.
Araghchi también advirtió que el acuerdo podría fracasar si alguna de las partes incumple los compromisos asumidos. Asimismo, señaló que existen actores interesados en sabotear el proceso, entre ellos Israel, mientras que dentro de Irán persisten posiciones divididas sobre el pacto. Pese a ello, las autoridades iraníes sostienen que el Memorándum de Islamabad representa la oportunidad más sólida en años para alcanzar una solución diplomática que reduzca las tensiones en la región y evite una nueva escalada militar.
