Etiqueta: Miguel Ángel de Quevedo

  • Talan viveros de Coyoacán: entre negligencia y abandono

    Talan viveros de Coyoacán: entre negligencia y abandono

    Por Nathael Pérez

    El emblemático parque del sur de la capital enfrenta su peor crisis: pérdida de superficie, plagas devastadoras, comercio irregular y décadas de abandono institucional amenazan su supervivencia.

    Fundados hace más de un siglo por el ingeniero Miguel Ángel de Quevedo los Viveros de Coyoacán fueron concebidos como un vivero forestal nacional para abastecer de árboles a una ciudad en expansión. Hoy, ese legado peligra. Las 39 hectáreas que lo conforman enfrentan un deterioro acelerado, producto de décadas de negligencia institucional y corrupción. ¿La solución del alcalde Giovani Gutiérrez? Talar los árboles.

    Se ha perdido casi una cuarta parte del vivero original

    De acuerdo con MVS Noticias, de las 39 hectáreas actuales del parque, el 13.87% está ocupado por actividades ajenas a su propósito original: oficinas gubernamentales e incluso dos casas particulares con personas viviendo dentro del predio federal. Si se suman las desincorporaciones históricas para vialidades, casi el 23% del vivero original se ha perdido de forma permanente.

    De acuerdo a una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), dentro del predio existen viviendas privadas que han sido remodeladas a lo largo de los años pese a que se trata de zona federal que jamás fue cedida legalmente como propiedad privada.

    De 3 millones de árboles al año a cifras desconocidas

    La misión original del vivero se encuentra en sus niveles mínimos históricos. De acuerdo a datos citados por MVS Noticias, en su pico de producción el vivero llegó a generar 3 millones de ejemplares anuales. Para 2014, la última cifra oficial conocida, esa producción había caído a apenas 150,000 árboles. Con la actual administración ni siquiera existe un registro público actualizado de cuántos árboles se producen.

    Video: @chilito_cdmx en X

    Plagas, sequía y árboles enfermos

    El deterioro no es solo administrativo, es también arbóreo. De acuerdo con La Silla Rota, el parque atraviesa una etapa crítica tras la muerte de numerosos árboles afectados por plagas, sequía prolongada y altas temperaturas. Sus senderos evidencian zonas despobladas, troncos secos y copas debilitadas. Los insectos descortezadores —como el Dendroctonus sp. y el Phloesinus sp.— se desarrollan bajo la corteza de los árboles, alimentándose del tejido que transporta los nutrientes hasta provocar su muerte.

    Fotografía: @chilito_cdmx en X

    Un estudio publicado en la Revista Mexicana de Ciencias Forestales reveló datos alarmantes sobre el estado del arbolado: el 70% de los troncos de la muestra analizada presentan daños mecánicos, el 60% tiene úlceras o cancros, y el 50% muestra uniones débiles en las ramas. Por nivel de peligrosidad, el 32% de los árboles representa un riesgo extremo para los visitantes y el 12% un riesgo alto.

    En noviembre de 2025 reportó el diario Reforma que personal de empresas especializadas llevó a cabo el derribo de árboles secos al interior del parque, lo cual fue la afirmación de que los ejemplares habían muerto por ataques de plagas, enfermedades, hongos y bacterias.

    https://twitter.com/chilito_CDMX/status/2040829515895648664

    Tianguis irregular y autos dentro del vivero

    A la crisis ecológica se suma el uso comercial irregular del espacio, pues el programa “Mercados de la Tierra”, promovido por la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural de la Ciudad de México, permite que 20 comerciantes se instalen todos los sábados dentro del vivero con presuntos permisos irregulares. Además, según denuncias de activistas, la SEMARNAT ha autorizado el ingreso de automóviles al interior del recinto, convirtiendo áreas verdes en zonas de estacionamiento.

    Fotografía: @chilito_cdmx en X

    Mientras los senderos del vivero se despueblan de árboles y su superficie se reduce año con año, el alcalde Giovani Gutiérrez sigue sin dar una respuesta a la altura de la emergencia. No hay un plan de reforestación visible, no hay cifras públicas de producción arbórea, no hay rendición de cuentas sobre las construcciones ilegales dentro de un predio federal que su alcaldía ocupa de forma irregular. Lo que sí hay es un tianguis los sábados, autos estacionados sobre áreas verdes y empresas talando lo que las plagas no se han llevado. El legado de Miguel Ángel de Quevedo no merece morir en manos de la indiferencia institucional.