Un juez federal ordenó la liberación del niño que, portando un sombrero de conejo y una mochila de Spiderman, fue detenido junto a su padre por agentes del ICE.
Un juez federal ordenó este sábado la liberación del niño de cinco años que, portando un sombrero de conejo azul y una mochila de Spiderman, fue detenido junto a su padre por agentes migratorios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en un suburbio de Minneapolis la semana pasada.
Fue el juez federal de distrito, Fred Biery, quien en su falló instó al gobierno estadounidense a liberar a más tardar el martes al niño y a su padre, quienes permanecen detenidos en un centro de detención familiar en Texas tras haber sido arrestados. Un caso que generó indignación internacional luego de que circularon imágenes del menor y avivaron las críticas contra la política migratoria del gobierno de Donald Trump.
En su fallo, el juez federal de distrito Fred Biery, sostuvo que “el caso tiene su génesis en la búsqueda mal concebida e incompetentemente implementada por el gobierno de cuotas diarias de deportación, aparentemente incluso si eso requiere traumatizar a niños”.
Sobre la detención, vecinos y autoridades escolares de Minnesota denunciaron que agentes federales habían usado al niño como “cebo”, pidiéndole que tocara la puerta de su casa para que su madre saliera. Durante una visita al centro de detención el 28 de enero, los congresistas Joaquin Castro y Jasmine Crockett observaron al niño dormido en brazos de su padre. Según Castro, el padre relató que su hijo estaba frecuentemente cansado y no comía bien.
El director de ICE, Thomas Homan, defendió las operaciones migratorias del gobierno de Donald Trump en Minneapolis, pese a las protestas por la muerte de dos ciudadanos estadounidenses durante acciones de agentes federales.
El director del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), Thomas Homan, prometió “reinstaurar la ley y el orden” en Minneapolis, ciudad sacudida por intensas protestas tras la muerte de dos personas a manos de agentes federales durante operativos migratorios.
Homan afirmó que la seguridad de la población es prioritaria y sostuvo que fue enviado por el presidente Donald Trump para contener las tensiones generadas por la política antiinmigración en la ciudad, epicentro de manifestaciones desde inicios de enero.
El funcionario reconoció que existen fallas en los procedimientos y aseguró que el gobierno federal ya identificó la necesidad de realizar mejoras en las operaciones de ICE, aunque defendió la actuación general de los agentes desplegados en el terreno.
Las muertes de Renee Good y Alex Pretti, ambos ciudadanos de EUA, han provocado una fuerte reacción social y política, reavivando el debate sobre el uso de la fuerza por parte de las autoridades migratorias y el alcance real de sus atribuciones.
El presidente de EUA, Donald Trump, acusó al alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, de violar gravemente la ley tras declarar que su ciudad no aplicará normas federales de inmigración, en medio de una fuerte tensión social por recientes muertes vinculadas a operativos migratorios.
El presidente de EUA, Donald Trump, advirtió que el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, está “jugando con fuego” luego de que el edil afirmara públicamente que su administración no aplica ni aplicará las leyes federales de inmigración impulsadas desde Washington.
La declaración de Frey ocurre en un contexto de tensión social conmocionada por la muerte de Alex Pretti, de 37 años, abatido por agentes ICE, así como por el fallecimiento previo de Renee Good, quien murió durante un operativo migratorio a inicios de enero.
Trump reaccionó a través de su red Truth Social, donde cuestionó que nadie del entorno cercano del alcalde le haya explicado que su postura constituye una violación muy grave de la ley, reforzando así el choque entre autoridades federales y locales en materia migratoria.
Aunque el mandatario pidió recientemente “desescalar un poco” la situación en Mineápolis y calificó de “muy triste” la muerte de Pretti, también defendió la actuación de su secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, a quien respaldó afirmando que está haciendo “un muy buen trabajo” y que no será reemplazada.
El alcalde de Nueva York acusó a la agencia federal de actuar con crueldad e impunidad y prometió frenar redadas similares en su ciudad.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, lanzó un enérgico llamado para abolir el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), luego de los asesinatos de Renee Good y Alex Pretti, ciudadanos estadounidenses que murieron durante operativos migratorios en Minneapolis, Minnesota.
A través de la red social X, Mamdani afirmó que “no se puede ignorar la crueldad del ICE”, al recordar que Good fue asesinada a plena luz del día y que, menos de tres semanas después, Alex Pretti, enfermero de 37 años, fue abatido con 10 disparos durante otra intervención de la agencia federal. “Cada día vemos cómo despojan a las personas de sus autos, sus casas y sus vidas”, escribió el alcalde, al insistir en la necesidad de desmantelar al ICE.
En entrevistas posteriores, Mamdani calificó la situación en Minneapolis como “horrible” y acusó a la Casa Blanca de manipular la percepción pública sobre las acciones de la agencia migratoria. Señaló que existen videos contundentes que evidencian el uso excesivo de la fuerza y reiteró que no hay otra forma de interpretar esos hechos más que como asesinatos.
El alcalde neoyorquino también aseguró que hará todo lo que esté en su poder para impedir una ofensiva migratoria similar en Nueva York, al advertir que el miedo que hoy se vive en Minneapolis es el mismo que sienten miles de neoyorquinos ante las redadas del ICE. “Son prácticas crueles e inhumanas que no aportan nada a la seguridad pública”, subrayó.
En paralelo, el presidente Donald Trump sostuvo conversaciones con autoridades locales de Minneapolis y anunció el envío de su zar fronterizo, Tom Homan, mientras se evalúa la retirada parcial de agentes federales. El gobernador de Minnesota, Tim Walz, respaldó la apertura de investigaciones imparciales y la reducción de la presencia federal tras los tiroteos.
El músico estadounidense utilizó un concierto sorpresa para criticar al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y exigir su retirada de la ciudad, en medio de un clima de protestas tras un incidente que ha encendido el debate en Estados Unidos.
Durante una presentación no anunciada en el Light Of Day Winterfest celebrado en Red Bank, Nueva Jersey, el rockero Bruce Springsteen arremetió contra el ICE y pidió que la agencia federal abandone Minneapolis, ciudad donde recientemente un agente del organismo mató a una mujer en circunstancias que han generado indignación y protestas.
Antes de interpretar su tema “The Promised Land”, Springsteen dirigió un enfático mensaje al público señalando que los valores e ideales de Estados Unidos están “siendo puestos a prueba como nunca”. En ese contexto, criticó las tácticas del ICE, calificándolas de excesivas y comparándolas con métodos represivos, y declaró que “si se oponen a que tropas federales fuertemente armadas y enmascaradas invadan una ciudad estadounidense…, entonces envíenle un mensaje al presidente: ICE debería largarse de Minneapolis”.
El cantante dedicó su interpretación a Renee Good, una ciudadana estadounidense de 37 años y madre de tres hijos que fue asesinada por un agente del ICE en Minneapolis el pasado 7 de enero, un episodio que ha desatado protestas y llamado la atención de autoridades locales que también han pedido la salida de la agencia de la ciudad.
Las operaciones federales de ICE han desatado protestas y cierres de comercios locales en Minneapolis, Minnesota mientras las grandes firmas de la región evitan pronunciarse por temor a represalias políticas.
El incremento de las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minnesota, Minneapolis ha comenzado a debilitar la estabilidad económica local y a tensar el clima social. Mientras, los pequeños comercios en áreas como Lake Street implementan protocolos de emergencia, las grandes corporaciones del estado mantienen silencio ante la situación en la ciudad que contrasta con su activismo social en años anteriores.
La situación alcanzó un punto crítico tras la muerte de Renee Good, quien falleció la semana pasada a manos de agentes federales de ICE. Sumado a las detenciones registradas frente al edificio federal Bishop Henry Whipple el pasado 15 de enero, ha provocado manifestaciones masivas.
En Richfield, se reportó la detención de dos empleados de Target, ambos ciudadanos estadounidenses, por parte de agentes federales. Ante esto, el legislador estatal Michael Howard ha instado a las empresas a ser más transparentes y a exigir órdenes judiciales antes de permitir el ingreso de autoridades migratorias a sus instalaciones.
En el corredor comercial de Lake Street, epicentro de la comunidad latina, los negocios han cambiado. Restaurantes cómo Pineda Tacos han colocado letreros de “NO ICE” y operan bajo estrictas medidas de seguridad.
Dueños de firmas locales han optado por el silencio para evitar atraer la atención de las autoridades, permitiendo a sus trabajadores faltar si se sienten en riesgo.
Minnesota alberga a 17 de las empresas más importantes del país, incluidas Target, UnitedHealth y General Mills. En 2020 estas firmas se pronunciaron tras la muerte de George Floyd, en esta ocasión han optado por el silencio. Consultadas por agencias de noticias, ninguna de estas compañías, ni otras como 3M, Best Buy o Cargill han emitido declaraciones sobre el impacto de las redadas.
La Cámara de Comercio Regional de Minneapolis advirtió que la economía local, valuada en 350 mil millones de dólares, ya presenta síntomas de devaluación. Mike Logan, director ejecutivo de la organización, indicó que los efectos negativos se extienden desde las grandes granjas y empresas industriales hasta los emprendedores independientes.
Mientras el gobierno federal justifica las tácticas de control migratorio, las encuestas sugieren que el 69% de la población prefiere que las agencias den prioridad a la seguridad ciudadana y minimicen los daños físicos durante los arrestos. Por ahora, el panorama en Minneapolis es de una economía en alerta y una sociedad civil que exige respuestas tanto al gobierno como a sus líderes empresariales.
Un operativo migratorio ordenado por Donald Trump derivó en un nuevo uso de fuerza letal del ICE, reavivando la tensión social y las críticas por el despliegue masivo de agentes federales en Minnesota.
Un nuevo tiroteo protagonizado por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) sacudió la noche del miércoles a Minneapolis, luego de que un migrante venezolano resultara herido de bala en la pierna durante un operativo federal de arresto, confirmaron autoridades locales y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
De acuerdo con información oficial, el incidente ocurrió alrededor de las 18:50 horas, cuando agentes federales realizaban una detención de tráfico dirigida para arrestar a un ciudadano venezolano con estatus migratorio irregular. Según la versión gubernamental, el hombre intentó huir en su vehículo, impactó a otro automóvil estacionado y posteriormente escapó a pie.
El DHS señaló que, al ser alcanzado por un agente, el migrante se resistió violentamente, momento en el que dos hombres más salieron de un inmueble cercano y comenzaron a agredir al oficial con una pala de nieve y una escoba. Durante el forcejeo, el agente abrió fuego “en defensa propia”, hiriendo al venezolano en la pierna.
Tanto el agente del ICE como el migrante herido fueron trasladados a un hospital, donde se reportan estables. Los otros dos presuntos agresores fueron detenidos. En la zona, agentes federales y policías de Minneapolis dispersaron a una multitud con gas lacrimógeno, mientras el operativo migratorio continúa activo en el norte de la ciudad.
El tiroteo ocurrió a menos de ocho kilómetros de donde, el pasado 7 de enero, un agente de inmigración mató a una mujer durante otra redada, lo que ha intensificado la crítica social y política. El gobernador de Minnesota, Tim Walz, condenó el despliegue del ICE y denunció un clima de caos, disrupción y trauma, tras la movilización de casi 3 mil agentes federales que realizan revisiones puerta por puerta, incluso a ciudadanos estadounidenses.
El gobierno de Minneapolis confirmó que mantiene una investigación en curso sobre los hechos.
Tras lo ocurrido en Minneapolis con Renee Nicole, los agentes del ICE y CBP han sumado 15 tiroteos y 4 personas muertas luego de la intensificación ofensiva migratoria del presidente Trump.
Al día de hoy se han registrado al menos 15 tiroteos y 4 personas muertas a causa de agentes migratorios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), desde que el presidente estadounidense, Donald Trump, comenzó la intensificación ofensiva migratoria en 2025.
El reciente caso de Minneapolis, en donde un agente del ICE disparó y terminó con la vida de Renee Nicole, una mujer estadounidense de 37 años, mientras conducía su camioneta, ha despertado la polémica sobre el uso excesivo de la fuerza e impunidad con la que actúan los agentes federales de migración.
En junio de 2025 el gobierno de Trump comenzó la intensificación de las redadas migratorias en Los Ángeles, que posteriormente llegaron a ciudades como Washington D.C., Chicago, Memphis, Portland, Charlotte, Nueva Orleans y Minneapolis, a lo que llamó: “el programa de deportaciones masivas más grande de la historia”.
Desde entonces se han identificado al menos 30 incidentes, que van desde encañonamiento y hasta disparos por parte de los agentes del ICE y CBP, entre los que se cuentan al menos 15 tiroteos con 5 heridos y 4 personas muertas, según datos recabados por The Trace, una organización sin fines de lucro dedicada a investigar incidentes de violencia armada.
“Incluyen disparos contra tres personas que observaban o documentaban redadas del ICE; disparos contra cinco personas que huían de controles de tráfico o evadían una operación policial; y la redada del 30 de septiembre en un edificio de apartamentos de Chicago, durante la que se apuntó con armas de fuego a inquilinos medio dormidos y a sus hijos”, se puede leer en la investigación.
También es de resaltar que son 13 los incidentes que han ocasionado los agentes federales con municiones no letales, como proyectiles de goma y pimienta, diez de ellos durante protestas.
Sobre los resultados de la investigación, The Trace aclara: “Es probable que nuestras cifras estén subestimadas, ya que los tiroteos que involucran a agentes de inmigración no siempre se reportan públicamente”, ya que los registros del ICE no se suelen hacer públicos por protección federal.
Pero todo esto no sería algo nuevo, pues según otra pesquisa, entre 2015 y 2021, agentes del ICE generaron 59 tiroteos en 26 estados norteamericanos, con un saldo de 23 personas muertas y 24 lesionadas. “Ni un solo tiroteo que examinamos resultó en una acusación formal en ningún lugar del país”, se explica en el documento, pese a que muchas de las versiones que alegó el ICE por su actuar fueron comprobadas como falsas o exageradas.
Un caso de impunidad preexistente, ya que La Corte Suprema “ha ido restringiendo durante muchos años las situaciones bajo las cuales se puede demandar a oficiales federales de la ley, incluidos los de inmigración”, explica para The Trace, Christy Lopez, ex litigante principal de derechos humanos del Departamento de Justicia.
Tal es el caso de Renee Nicole, en donde la versión que defiende el ICE relata que la mujer trató de atropellar a los agentes y por ende estos actuaron en defensa propia. Una posición apoyada por autoridades como Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional, y el propio Donald Trump: “Ella se comportó horriblemente. Y luego lo atropelló. No intentó atropellarlo”, dijo el mandatario.
Mientras que los videos tomados de lo ocurrido muestran a los agentes acercándose al auto detenido en medio de la calle para pedirle que se retire y es cuando, uno de los elementos intenta abrir la puerta, que la conductora arranca el vehículo, incluso retrocediendo para esquivar a los agentes y marchar hacia adelante. Fue entonces que uno de los elementos que fue rozado por el automóvil, hasta el momento no identificado, le disparó a quemarropa a Renee.
“Ese agente está protegido por inmunidad absoluta. Estaba haciendo su trabajo”, ha declarado el vicepresidente, J. D. Vance. Una justificación que vuelve víctima al victimario y con la que se puede seguir amparando una de las fuerzas con mayor poder operativo en el país, que suele armar redadas en lugares públicos con alto flujo de transeúntes.
ACTUALIZACIÓN: Tras las manifestaciones por la muerte de Renee Nicole, la cifra aumentó a 16 tiroteos.
La ciudad de Minneapolis se ha convertido en el epicentro de violentos enfrentamientos entre manifestantes y cuerpos policíacos tras el fallecimiento de Renée Good, quien murió por disparos a quemarropa de un agente de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
La muerte de Renée Nicole Good de 37 años, provocó una movilización inmediata frente a las oficinas federales de Minneapolis. Bajo consignas como “Justicia ahora” y “No más ICE”, cientos de ciudadanos fueron reprimidos por agentes federales, quienes utilizaron gas pimienta y gas lacrimógeno para dispersar a la multitud. Al menos una persona resultó arrestada durante los disturbios.
El suceso generó una crisis diplomática interna. La Secretaria de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, Kristi Noem, defendió el uso de la fuerza calificando el acto como defensa propia ante un presunto intento de atropello, e incluso tildó las protestas de “terrorismo doméstico”. Esta postura fue respaldada por el presidente Trump en redes sociales.
En contraste, el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, calificó la narrativa del gobierno de inaceptable y exigió la salida inmediata de los agentes de ICE de la ciudad. Por su parte, el gobernador Tim Walz expresó su indignación e instó a la protesta pacífica.
Este operativo forma parte de la mayor ofensiva migratoria desplegada por el Departamento de Seguridad Nacional hasta la fecha, con más de 2,000 agentes en la calle y un saldo de 1,500 arrestos. La muerte de Renée Nicole Good marca el quinto fallecimiento vinculado a estos operativos.
Actualmente, el FBI encabeza la investigación sobre el tiroteo en colaboración con las autoridades estatales, mientras la presión social crece para que el agente involucrado sea procesado judicialmente.
Autoridades estatales denuncian falta de transparencia tras quedar excluidas del caso y sin acceso a pruebas clave del tiroteo en Minneapolis.
El FBI tomó el control total de la investigación por el asesinato de Renee Nicole Good, una mujer de 37 años y madre de tres hijos, ocurrido durante una redada migratoria del ICE en Minneapolis, y prohibió al estado de Minnesota participar en las indagatorias, confirmó el superintendente de la Oficina de Aprehensión Criminal (BCA), Drew Evans.
De acuerdo con Evans, inicialmente se acordó una investigación conjunta entre la BCA y el FBI, tras consultas con la Fiscalía del Condado de Hennepin y la Fiscalía de Estados Unidos. La BCA incluso respondió de inmediato a la escena, comenzó a recabar evidencia y coordinó entrevistas de buena fe. Sin embargo, horas después, el FBI notificó un cambio de decisión.
“La investigación ahora estaría dirigida únicamente por el FBI, y la BCA ya no tendría acceso a los materiales del caso, la evidencia de la escena ni a las entrevistas necesarias para completar una investigación exhaustiva e independiente”, señaló Evans en un comunicado. Ante ello, la agencia estatal se retiró a regañadientes del proceso.
La exclusión de las autoridades locales desató críticas y preocupación. El fiscal general de Minnesota, Keith Ellison, calificó la decisión como “profundamente preocupante y extremadamente decepcionante”, y cuestionó públicamente la falta de una revisión independiente: “¿De qué tienen miedo? ¿Por qué temen a una investigación independiente?”.
El caso ha generado protestas en Minneapolis, donde habitantes colocaron arreglos florales en memoria de Good frente a edificios federales. Mientras el ICE sostiene que la agente disparó al considerar una amenaza, organizaciones civiles y funcionarios estatales exigen transparencia, acceso a pruebas y rendición de cuentas.
La determinación del FBI de centralizar la investigación reaviva el debate sobre la supervisión de operativos migratorios, el uso de la fuerza y los límites de la jurisdicción federal frente a los estados, en un contexto de creciente tensión por las políticas de inmigración en Estados Unidos.