El empresario mexicano, señalado por frases como “aquí nada más caben tetas”, felicitó al político colombiano acusado de afirmar que las mujeres no están hechas para la alta dirección.
El usurero Ricardo Salinas Pliego, alias “La Perrita de Trump”, volvió a generar polémica tras felicitar al político colombiano Abelardo de la Espriella, a quien celebró por su triunfo electoral y por lo que calificó como un “mejor rumbo” para Colombia. El mensaje, difundido en redes sociales, fue interpretado como un nuevo guiño a figuras de la ultraderecha con discursos altamente controversiales.
La reacción se centra en que De la Espriella ha sido duramente cuestionado por expresiones misóginas, entre ellas la afirmación de que el “cerebro de la mujer no está diseñado para la alta dirección, sino para el hogar”, declaración que desató críticas de colectivos feministas y organizaciones de derechos humanos por reproducir estereotipos de género.
El respaldo de Salinas Pliego reavivó señalamientos en su contra, ya que el evasor fiscal también ha sido criticado por declaraciones similares. En una entrevista sobre paridad de género, cuestionó la participación de mujeres en cargos públicos y lanzó la frase: “aquí nada más caben tetas”, lo que generó fuertes acusaciones de sexismo y desprecio hacia la igualdad.

Ambos personajes han sido señalados de forma recurrente por minimizar la lucha feminista y desacreditar políticas de igualdad, bajo discursos que sus críticos califican como machistas, clasistas y excluyentes. En redes sociales, usuarios han subrayado la coincidencia ideológica entre el magnate mexicano y el político colombiano.
Para analistas y activistas, este tipo de respaldos no son casuales, sino parte de una narrativa compartida donde figuras con alto poder económico y político normalizan discursos que excluyen a las mujeres de espacios de decisión.
La polémica vuelve a colocar en el debate público el papel de estas figuras en la difusión de ideas que chocan con las demandas actuales de igualdad de género en América Latina.
