La presión contra la gobernadora de Chihuahua crece en redes y plataformas digitales, donde miles de ciudadanos exigen su separación del cargo por la polémica sobre presuntos vínculos con agencias extranjeras.
La crisis política de la panista María Eugenia Campos Galván sigue escalando y ya alcanzó niveles que ni sus campañas de control de daños logran contener. Una petición difundida en Change.org superó las 80 mil firmas ciudadanas para exigir la separación del cargo de la mandataria estatal, en medio del escándalo conocido como “CIAGate”.
La solicitud surge tras las revelaciones y señalamientos sobre la presunta presencia y colaboración de agentes extranjeros dentro de operativos e instalaciones de seguridad en Chihuahua, particularmente en torno a la polémica Plataforma Centinela y la llamada Torre Centinela, convertida ya en símbolo de opacidad, derroche y controversia política.
Quienes respaldan la petición sostienen que Maru Campos debe aclarar públicamente cuál es el verdadero alcance de la relación de su gobierno con agencias estadounidenses y explicar si hubo intercambio de información sensible o participación extranjera en tareas que corresponden exclusivamente al Estado mexicano. Para muchos ciudadanos, el caso ya dejó de parecer cooperación internacional y comenzó a oler más a subordinación disfrazada de estrategia de seguridad.

Mientras tanto, desde el gobierno estatal y sectores cercanos al PAN intentan minimizar la polémica argumentando que no existe una resolución legal definitiva contra la gobernadora. Sin embargo, el desgaste político es cada vez más evidente. Lo que comenzó como un discurso de “modernización” en seguridad terminó convertido en una tormenta de críticas, sospechas y señalamientos que hoy tienen al panismo chihuahuense tratando de tapar el sol con conferencias y boletines.
La indignación ciudadana también refleja el creciente descontento con la administración panista, golpeada por acusaciones de corrupción, opacidad y megaproyectos multimillonarios cuestionados. En redes sociales, usuarios ironizan que Maru Campos ya no gobierna Chihuahua, sino una sucursal VIP de agencias extranjeras con cargo al erario público.
Aunque la petición en Change.org no tiene efectos legales inmediatos, sí evidencia el tamaño del desgaste político que enfrenta la gobernadora. Y mientras las firmas siguen aumentando, en Palacio de Gobierno cada vez resulta más difícil fingir que aquí no pasa nada.
