Achichincles del usurero Ricardo Salinas Pliego salieron a defender la televisora TV Azteca tras las críticas de Claudia Sheinbaum, pero las reacciones reavivaron debate sobre el contenido que transmiten: programas cargados de escándalos, morbo y polémicas que para nada aportan a la información de las y los mexicanos.
La “sorpresiva” reacción de TV Azteca ante los comentarios de Claudia Sheinbaum al decir que ya no consumieran contenido de la televisora terminó por exhibir una realidad incomodó a la cadena de televisión del usurero: gran parte de su programación más “popular” está demasiado lejos de ser contenido realmente informativo.
Programas como Venga La Alegría y Ventaneando llevan años viviendo del chisme, los escándalos y la vida privada de los famosos. Mientras los “conductores” defendían a través de la pantalla a su “empresa” muchos usuarios en redes sociales recordaron que esos mismos programas suelen lucrar con polémicas personales, rupturas amorosas y momentos incómodos de artistas nacionales e internacionales.
En más de una ocasión, invitados que asisten a dichos programas irrelevantes han terminado expuestos o presionados en entrevistas disfrazadas de “entretenimiento”. En VLA incluso se han viralizado dinámicas incómodas que nada tienen que ver con periodismo o cultura, y han sido señalados por convertir entrevistas en espectáculos forzados, buscando reacciones exageradas o escenas vergonzosas para generar rating.
Personajes como Sergio Sepúlveda respondió a la presidenta Sheinbaum: “Su llamado a no ver TV Azteca será inútil”; así como el Capi Pérez: “Estamos sacudidos, se siente feo y cuando lo dice el presidente del país se siente más feo”
Por otro lado, está Ventaneando, un programa que durante años ha construido sus discursos a base de la vida privada de artistas, peleas, rumores y conflictos personales. Aunque sus conductores ahora quieren hablar de “libertad y pluralidad”, muchos críticos han considerado que el programa ha normalizado el ataque mediático y la agresión disfrazada de espectáculos.
Por su parte, Paty Chapoy conductora principal de Ventaneando aseguró que: “Los mexicanos no necesitamos que nos digan qué veamos”, y Pedro Sola no se quedó atrás para expresar: “La señora Sheinbaum dice una cosa tan fuera de lugar para el sitio donde está parada”, por lo que terminaron reflejando el nerviosismo dentro de la televisora.
El problema para TV Azteca no es solamente una declaración presidencial, sino el desgaste de una televisora que durante años apostó por el morbo que por la información. Cada vez más personas cuestionan si programas como Venga la Alegría y Ventaneando realmente aportan algo más que chismes y polémicas recicladas todos los días.
