Exconsejeros del INE, empresarios cercanos a Claudio X González e intelectuales vinculados a Enrique Krauze han encontrado en las asociaciones civiles y los frentes políticos una nueva forma de agrupar a la dividida oposición con el fin de aminorar la influencia de la Cuarta Transformación (4T).
Por Martha Rojas
Miembros del PRI, PAN y PRD, así como periodistas, intelectuales ligados a Enrique Krauze y una cúpula de líderes empresariales encabezada por Claudio X. González, vuelven a asociarse bajo la figura de una organización civil para intentar “contrapesar” a la 4T.
Figuras como Lorenzo Córdova, Vicente Fox, Aurelio Nuño, Héctor de Mauleón, el senador Juan Carlos Romero Hicks y el escritor Rafael Pérez Gay, presentaron en redes sociales el Frente Amplio Democrático, el cual buscará impedir que la Reforma Electoral, propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum, se apruebe.
Como primer frente de batalla, los firmantes —entre los que también se encuentran exconsejeros del INE— buscarán recabar firmas de integrantes de la sociedad civil a través de un sitio web habilitado para tal fin. Se trata de otro intento de la oposición mexicana por reducir el peso de Morena en el Congreso.

Y es que, aunque el Frente Amplio Democrático se presenta como una nueva organización, ni sus consignas ni su estructura son realmente nuevas. Desde 2018, la oposición ha intentado, bajo distintos nombres y plataformas, desestabilizar al morenismo, sin éxito.
En 2021, surgió Sí por México, impulsada por Claudio X. González y Gustavo de Hoyos, expresidente de la Coparmex, con el objetivo de aglutinar a la oposición rumbo a las elecciones de 2024. Posteriormente, nació Fuerza y Corazón por México, alianza PRI-PAN-PRD que fracasó en las urnas y derivó en el Frente Amplio por México, que intentó impulsar la candidatura de Xóchitl Gálvez.
Antes y después, Va por México buscó remontar en los procesos electorales de 2021, 2023 y 2024, sin lograr resultados favorables. Sin embargo, los mismos personajes reaparecen ahora detrás del Frente Amplio Democrático, presentado el 3 de febrero de 2026.
Como muestran los hechos, no se trata de un esfuerzo aislado, sino de una estrategia reiterada de la oposición para proteger privilegios y frenar el avance de Morena.
Claudio X. González, promotor de los movimientos civiles
En diciembre de 2025, organizaciones civiles ligadas a Claudio X. González recabaron 130 mil firmas para presentar al Congreso una propuesta propia de Reforma Electoral. Entre ellas destacan Marea Rosa, Somos México, Sociedad Civil México, Sí por México, Creemos México, Proyecta México y Unidos México.
Llama la atención que Somos México no solo busca incidir en demandas sociales, sino convertirse en partido político rumbo a las elecciones de 2027. De cumplir con las afiliaciones y tras la fiscalización del INE, podría transformarse en una fuerza política opositora, integrada por militantes de la Marea Rosa, movilizados contra Andrés Manuel López Obrador desde 2022.
A poco más de un mes de vencer el plazo legal, Somos México intensifica su movilización, mientras nuevos frentes emergen del mismo bloque opositor. A la lista se suman México Tiene Vida, de corte ultraconservador y vinculado a iglesias evangélicas, y Personas Sumando, impulsada por exfuncionarios del INE, que pese a registrarse como asociación civil, opera como partido en formación.
Entre todas estas organizaciones, un nombre se repite: Claudio X. González, quien ha utilizado múltiples frentes para confrontar a Morena, en lo que parece una lucha política personal.
Además de Salvemos México y Marea Rosa, González impulsó Mexicanos Contra la Corrupción, organización que enfrenta un revés del SAT tras perder su registro como donataria autorizada, lo que le impide recibir donativos deducibles de impuestos. Hasta 2025, esta asociación acumuló más de 502 millones de pesos en donativos.
Tan solo en 2025, un informe del SAT reveló que Mexicanos Contra la Corrupción recibió 14 millones 269 mil 824 pesos. Aunque la organización no detalla sus gastos, afirma que los recursos se destinan a videos, investigaciones y reportajes contra la 4T.

Así, bajo el disfraz de movimientos civiles, la oposición insiste en desestabilizar al Movimiento de Regeneración Nacional.


