El caso reaviva las protestas contra la presencia militar estadounidense en la isla.
La policía de Okinawa arrestó a Devin Jacob Ballard, infante de marina estadounidense de 20 años, destinado en la base aérea de Futenma, como sospechoso de estrangular a Anna Yagi, de 39 años, en un hotel de Naha, la capital de la isla. El crimen ocurrió en la madrugada del sábado y, según la policía, el agresor también se llevó la cartera y la mochila de la víctima.
De acuerdo con medios japoneses, Ballard negó los cargos. Las cámaras de seguridad mostraron a un hombre entrando al hotel con la mujer y saliendo después solo. Horas más tarde, un policía lo vio caminando por una zona de ocio de la ciudad de Okinawa, y fue detenido porque su cabeza rapada y los tatuajes en sus brazos coincidían con los del sujeto de las imágenes, informó la agencia Kyodo. Un vecino dijo sentirse indignado de que el sospechoso llegara a esa zona después del crimen.
El caso provocó la condena de los líderes japoneses y reavivó las protestas contra la fuerte presencia militar de Estados Unidos en la isla. Los habitantes de Okinawa desconfían desde hace años de las tropas estadounidenses, aunque muchos reconocen su valor estratégico ante la creciente amenaza de China. La isla estuvo bajo ocupación estadounidense hasta 1972 y hoy alberga el 70% de las instalaciones militares de ese país en Japón.
El hecho podría complicar los esfuerzos de la primera ministra Takaichi por fortalecer la defensa en la isla y trabajar más de cerca con el ejército estadounidense para disuadir a China. Japón tiene desplegados unos 50 mil soldados estadounidenses, la mayoría de ellos en Okinawa.
