Por: Frank Alvarado
Entre sombreros y coros del público, el Palenque de Puebla se rindió ante el show de Gerardo Ortiz, que se prolongó hasta la madrugada.
Con un auditorio lleno, el Palenque de Puebla tuvo la madrugada de este miércoles 29 de abril a Gerardo Ortiz, un referente del regional mexicano, que a un ritmo marcado por la tuba, mantuvo a los asistentes de la Feria de Puebla 2026 gritando y bailando en un concierto donde interpretó corridos, baladas y rancheras.

De botas y sombrero iban, desde jóvenes y hasta adultos mayores, a disfrutar de este concierto, sin importar que el día siguiente fuera laboral. Incluso se dejaban ver cárteles para mostrar su cariño a Gerardo Ortiz: “Esperé 12 años para verte en vivo, ¿me regalas una foto?”, decía uno de los susodichos que era sostenido por una joven que durante la presentación lanzó su sombrero al escenario, mismo que el cantante tuvo el agradecimiento de firmar.

Originario de Estados Unidos pero con profundas raíces mexicanas, Ortiz ha construido una trayectoria sólida desde inicios de la década de 2010, destacando por renovar el corrido tradicional con tintes modernos. Durante este concierto, incluyó algunos de sus temas más emblemáticos, como “Y me besa”, en la que el público, en jubiló, coreó: “Y me besa aquí, y me tienta acá. Me besa por todos lados, uy-uy-uy, ay-ay-ay-ay”.

Pese a que se tenía programado a las 11 pm del martes 28 y terminó iniciando después de las 12 ya del día siguiente, la afición se mantuvo con energía en todo el concierto que se extendió hasta después de las 2 am. Una jornada donde Ortiz, vestido de saco y sombrero negros, agradeció a Puebla y sacó el brillo de las mejores armas de su repertorio, como “Tranquilito”, “El trokero lokochón”, “Palma Salazar”, “Mañana voy a conquistarla”, entre otras.

Aunque aún persiste el dilema y críticas sobre los corridos, Gerardo Ortiz ofreció también temas de otra índole para todos los gustos del recinto. Con esta presentación, no sólo sumó un concierto más a su carrera, sino que reafirmó su lugar como figura vigente en la música mexicana en una de las festividades más importantes de la cultura y de Puebla.



