El presidente de Estados Unidos hizo una broma en referencia al ataque de 1941 para justificar el factor sorpresa en una operación militar.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó controversia al hacer una broma sobre el ataque a Pearl Harbor durante una reunión en el Despacho Oval con la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi. El mandatario abordó el tema mientras respondía preguntas de la prensa sobre la falta de aviso previo a aliados respecto a la ofensiva militar conjunta con Israel contra Irán.
Al justificar la decisión de mantener en secreto la operación, Trump señaló que buscaban preservar el factor sorpresa. Sin embargo, su respuesta tomó un tono polémico al aludir al ataque japonés de 1941: “¿Quién sabe más de sorpresas que Japón?”, comentó, antes de añadir en tono de broma la referencia directa a Pearl Harbor, lo que provocó reacciones contenidas entre los asistentes y un momento de incomodidad en la sala.
El encuentro bilateral tenía como objetivo principal abordar temas económicos como comercio y costos energéticos, en un contexto de alza global en los precios del petróleo derivado del conflicto en Medio Oriente. Por su parte, Takaichi advirtió que la guerra podría representar un “duro golpe” para la economía mundial, mientras las declaraciones de Trump volvieron a poner en el centro del debate el uso de referencias históricas sensibles en el discurso político actual.