El organismo elevó su estimación desde 0.8%, aunque México crecería casi la mitad del promedio mundial y enfrentaría una inflación de 4.1% este año.
La OCDE elevó de 0.8 a 1.5 por ciento su pronóstico de crecimiento para la economía mexicana en 2026, mientras mantuvo en 1.8 por ciento su previsión para 2027. El organismo atribuyó la revisión al dinamismo de la producción tecnológica y al efecto que tendría la reducción de las tasas de interés sobre la actividad económica.
El ajuste representa un cambio frente a la estimación publicada en junio, cuando la OCDE anticipaba un crecimiento inferior a 1 por ciento para México, luego de que la economía avanzara apenas 0.7 por ciento durante 2025. La nueva proyección se encuentra dentro del rango previsto por la Secretaría de Hacienda, que calcula un avance de entre 1 y 2 por ciento este año y de 1.5 a 2.5 por ciento para 2027.
Sin embargo, el panorama todavía muestra un crecimiento moderado. La propia OCDE proyecta que la economía mundial crecerá 2.9 por ciento en 2026 y 3 por ciento en 2027, mientras Brasil tendría avances de 2 y 1.9 por ciento, respectivamente, y Argentina de 2.6 y 3 por ciento.

En materia de precios, el organismo estima que la inflación en México cerrará 2026 en 4.1 por ciento, ligeramente por encima del rango objetivo del Banco de México, para posteriormente bajar a 3.4 por ciento en 2027. La OCDE señaló que los apoyos gubernamentales a los precios están ayudando a contener las presiones derivadas del encarecimiento de los energéticos.
El organismo también advirtió sobre riesgos externos para México, particularmente por los aranceles impuestos por Estados Unidos y la incertidumbre sobre el futuro del T-MEC. Según su reporte, la tasa efectiva de las importaciones hacia territorio estadunidense pasó de 9.6 por ciento en junio a 10.9 por ciento a mediados de septiembre, lo que puede frenar el comercio regional.
Para Estados Unidos, la OCDE proyecta un crecimiento de 2.2 por ciento en 2026 y 2.1 por ciento en 2027, impulsado en parte por las inversiones en inteligencia artificial, aunque limitado por la pérdida de poder adquisitivo y el menor ahorro de los hogares. En China, prevé una desaceleración de 4.5 a 4.2 por ciento.
