El “periodista” fue increpado por un pasajero que lo acusó de traicionar a México; el episodio desató reacciones y críticas en redes sociales.
Carlos Loret de Mola, mejor conocido como “Lord Montajes”, fue confrontado por un hombre en un aeropuerto, quien lo llamó “traidor” y le gritó que se quedara con el presidente estadounidense Donald Trump, de acuerdo con un video difundido en redes sociales.
En las imágenes, el pasajero dirige reclamos al comunicador, conocido por sus críticas al gobierno mexicano y por sus publicaciones en Latinus. La escena generó comentarios de usuarios que respaldaron el reclamo y otros que cuestionaron la confrontación.
Las reacciones en plataformas digitales incluyeron acusaciones de “vendepatrias” contra Loret de Mola, además de burlas sobre su apariencia y comentarios que ironizaron sobre su salida del lugar. Sin embargo, las publicaciones compartidas no permiten establecer por sí solas el contexto completo del encuentro ni las circunstancias previas al intercambio.
El episodio ocurre en medio de la polarización política que rodea al “periodista” y sus enfrentamientos con figuras del oficialismo. Sus detractores cuestionan su línea editorial y sus críticas a la llamada Cuarta Transformación, mientras sus simpatizantes defienden su labor como comunicador y sus señalamientos al poder.
La confrontación volvió a colocar al comentócrata en el centro de la discusión digital, donde sus apariciones y posicionamientos suelen generar reacciones encontradas.
Entre burlas y críticas en redes sociales, la dirigente del PRI difunde una dudosa medición territorial que desata indignación por su evidente desconexión con la ciudadanía.
La política mexicana regaló un nuevo episodio de surrealismo luego de que se difundiera una medición de Pulso Mx que ubica a Alejandro “Alito” Moreno como el líder más cercano al pueblo. A pesar de ser uno de los personajes con mayor rechazo popular y acumular severas críticas por su gestión en el PRI, la encuesta “patito” le otorga el primer lugar con el 36.8% de las preferencias, generando una ola de cocos, burlas e indignación en redes sociales.
El estudio, levantado mediante cuestionarios digitales en plataformas como WhatsApp y redes sociales, colocó muy por detrás a figuras como Jorge Álvarez Máynez (17.6%) y la Secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel (16.1%). Para la opinión pública y diversos analistas, resulta descarado que el dirigente priista encabece este rubro, ya que en la realidad Alito Moreno es señalado constantemente por ser el actor político que menos se acerca a la gente y que vive en un aislamiento total.
La estrategia de difusión impulsada por el comité del PRI busca limpiar la deteriorada imagen de su líder nacional a través de datos difícilmente sustentables en la calle. Mientras Ariadna Montiel mantiene un despliegue constante con Morena y Álvarez Máynez enfoca su presencia en sectores juveniles, Moreno intenta posicionarse como un referente de presencia territorial a base de eventos controlados y cifras a modo.
Las reacciones no se hicieron esperar, pues cibernautas calificaron el ejercicio como una encuesta fantasma diseñada para el autoconsumo del priismo. La enorme brecha de 19.2 puntos sobre su más cercano perseguidor únicamente avivó los cuestionamientos sobre la metodología digital utilizada, dejando en evidencia el afán de sobredimensionar la percepción ciudadana hacia un dirigente cuya presencia en los estados suele estar acompañada de rechazo y protesta social.
Finalmente, en los escalones más bajos del sondeo quedaron Jorge Romero con 13.4%, Karen Castrejón con 3.1% y Alberto Anaya con 2.7%, además de un 10.3% que no sabe o no contestó. Este tipo de mediciones demuestra cómo la oposición busca construir narrativas de aceptación alejadas de la realidad que se vive en las calles de todo el país.
Jorge Romero aseguró que sería un honor postular al exgobernador de Tamaulipas si no existe una orden de aprehensión en su contra, una declaración que vuelve a poner bajo la lupa al partido blanquiazul.
El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, abrió la puerta a una posible candidatura de Francisco García Cabeza de Vaca, exgobernador de Tamaulipas, al afirmar que sería un honor respaldarlo si manifiesta interés y no existe una orden de aprehensión vigente en su contra.
La declaración exhibe la disposición del partido blanquiazul a considerar al exmandatario como una de sus cartas políticas, pese a los señalamientos y procesos judiciales que han marcado su trayectoria. Para Romero, la condición para impulsar su candidatura sería la situación jurídica del exgobernador, sin que en su mensaje detallara otros criterios de selección.
Cabeza de Vaca ha enfrentado acusaciones relacionadas con presuntos delitos federales y una prolongada disputa legal para evitar su detención. Su caso se convirtió en un tema político nacional, mientras sus defensores han denunciado persecución y él ha rechazado los señalamientos en su contra.
La postura de Romero abre una pregunta incómoda para el PAN: ¿con qué autoridad presume combatir la corrupción si considera un honor postular a un personaje rodeado de controversias judiciales? La dirigencia blanquiazul parece dispuesta a mantener abierta la puerta electoral, siempre que las condiciones legales lo permitan.
El episodio también retrata las contradicciones de un partido que busca presentarse como alternativa política, pero que podría apostar por una figura cuya situación jurídica continúa generando cuestionamientos. Antes de convertirlo en candidato, el PAN tendría que explicar por qué considera que Cabeza de Vaca representa una opción conveniente para su proyecto.
El expresidente volvió a un escenario público en Estados Unidos, donde participó en un conversatorio sobre México y posó con estudiantes.
El expresidente Carlos Salinas de Gortari reapareció públicamente en la Universidad de Harvard, donde participó como invitado en el conversatorio “Hablemos de México”. El exmandatario, quien gobernó entre 1988 y 1994, posteriormente se fotografió con asistentes, entre ellos la estudiante mexicana Cecilia León Sterling.
La aparición llamó la atención debido al prolongado bajo perfil que ha mantenido Salinas en los últimos años. Una fotografía difundida por la estudiante muestra al exmandatario sonriente junto a ella, quien compartió en redes que la imagen con Salinas no estaba entre sus planes y celebró encontrarse en Harvard.
El regreso de Salinas a los reflectores ocurre mientras su sexenio continúa siendo objeto de debate por las transformaciones económicas y políticas de aquella época. El expresidente Andrés Manuel López Obrador llegó a señalarlo como el “padre de la desigualdad moderna” en México, una valoración política que Salinas ha rechazado en distintos momentos.
La última aparición pública referida en la información ocurrió en diciembre de 2024, cuando participó en el podcast “La Invención de América del Norte”. En aquella ocasión habló sobre la eliminación de las pensiones para expresidentes y se describió irónicamente como “desempleado”. La medida fue impulsada durante el Gobierno de López Obrador y permanece vigente.
Así, mientras Salinas de Gortari vuelve a hablar de México desde una de las universidades más reconocidas de Estados Unidos, su figura continúa asociada al debate sobre las reformas económicas de finales del siglo XX y sus consecuencias. Esta vez, el escenario fue Harvard y el tema, nuevamente, México.
No existe evidencia de que el diario Financial Times haya publicado que Hugo Chávez o Venezuela apoyaron financieramente a Andrés Manuel López Obrador en su campaña presidencial de 2006; se trata de una desinformación que circula en redes.
En los últimos días ha circulado en redes sociales un mensaje que asegura que el Financial Times habría revelado que el expresidente de Venezuela, Hugo Chávez, financió la campaña presidencial de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en 2006. Esa afirmación es falsa. No hay registro ni investigación publicada en ese medio británico que sostenga esa versión, ni evidencia verificable que lo respalde.
Medios y verificadores han señalado que lo atribuido al Financial Times es una mala interpretación o invención de publicaciones de sitios no confiables que mezclan acusaciones políticas sin pruebas. En realidad, no se ha publicado información que confirme que Chávez o el gobierno venezolano entregaron recursos a la primera campaña presidencial de López Obrador, ni existe ninguna investigación judicial o periodística seria que lo sostenga como hecho comprobado.
En redes, opositores como Manuel López San Martín, lacayo del evasor fiscal Ricardo Salinas Pliego, difundieron mensajes que citan supuestamente al Financial Times sobre “maletas con dinero” enviadas para financiar al hoy presidente.
También personajes como el presidente espurio Felipe Calderón han replicado estas versiones, presentándolas como verdades consumadas pese a carecer de sustento. Resulta paradójico e hipócrita que Calderón se pronuncie en estos términos, cuando llegó a la Presidencia en medio de un proceso electoral ampliamente cuestionado, con una diferencia mínima de apenas 0.56% frente a Andrés Manuel López Obrador, margen que alimentó señalamientos de fraude y falta de certeza democrática.
El comportamiento del PREP y del conteo oficial en la elección fue duramente cuestionado debido a fluctuaciones atípicas entre los candidatos punteros, mientras que las tendencias de los demás partidos se mantuvieron prácticamente estáticas, algo que expertos calificaron como estadísticamente imposible.
Diversos estudios académicos de la UNAM y el IPN detectaron discordancias entre actas y resultados computados, e incluso la posible manipulación informática en los sistemas del entonces IFE. Ante ello, la coalición anunció impugnaciones ante el Tribunal Electoral y solicitó el recuento total de las casillas, compromiso que López Obrador respaldó al señalar que detendría la movilización social y respetaría el resultado si se atendía dicha demanda legal.
La propagación de esta desinformación ocurre en un contexto político donde algunos actores intentan aprovechar temas internacionales para cuestionar a partidos y líderes mexicanos, en este caso a Morena y a la administración de López Obrador.
Sin embargo, las acusaciones que se difunden en redes no corresponden a ningún artículo o investigación del Financial Times ni a fuentes periodísticas con credibilidad internacional.
Entre frases grandilocuentes y promesas adelantadas, el gobernador de Nuevo León reapareció en escena nacional para anunciar que, otra vez, quiere “todo”, aunque aún no termina su encargo estatal.
El gobernador de Nuevo León, Samuel García Sepúlveda, volvió a colocarse bajo los reflectores al destaparse anticipadamente como aspirante a la Presidencia de la República en 2030, apenas unos años después de su fallido intento rumbo a 2024 y cuando aún tiene pendientes en la administración estatal.
Durante una entrevista con Bloomberg, el mandatario de Movimiento Ciudadano fue cuestionado sobre su futuro político y la posibilidad de suceder a la presidenta Claudia Sheinbaum. Fiel a su estilo, respondió sin titubeos, y para colmo, en inglés: “Voy por todo”, frase que más parece eslogan de campaña que declaración institucional. Uno de los conductores incluso lo presentó como “el futuro presidente”, comentario que García celebró con entusiasmo, aunque reconoció que “todavía faltan cinco años”.
Agradezco a mis amigos de @Bloomberg por recibirme en su estudio en Nueva York para platicar en vivo sobre cómo el nuevo Nuevo León cuenta con la infraestructura y el talento para consolidarse como el HUB tecnológico, de IA y centros de datos en América Latina.
Lejos de la autocrítica, el gobernador aprovechó el espacio para autoelogiar el papel económico de Nuevo León, destacando una supuesta inversión de mil millones de dólares de Nvidia para un centro de datos que, según dijo, aún no se concreta pero “se anunciará pronto”. Una promesa más al archivo de anuncios futuristas.
Samuel García insistió en que Nuevo León es “la espina dorsal entre Estados Unidos y México”, resaltando su industria, mano de obra calificada y “valores” que, asegura, seducen a las grandes tecnológicas. Sin embargo, sus declaraciones contrastan con los problemas de movilidad, agua, seguridad y gobernabilidad que persisten en la entidad.
Las afirmaciones del gobernador llegan muy lejos del calendario electoral, pero confirman que la ambición presidencial sigue intacta, incluso antes de concluir su mandato. Mientras Nuevo León espera resultados, Samuel García ya volvió a subirse al templete nacional, otra vez con más discurso que balance.
El dirigente priista apuesta por “perfiles experimentados”, mientras el partido intenta sobrevivir tras derrotas consecutivas.
Alejandro Moreno Cárdenas, dirigente nacional del PRI, confirmó que su partido no apoyará candidaturas ciudadanas en las elecciones presidenciales de 2030. Según Moreno, la estrategia de postular “experimentos” externos fracasó en 2018 y 2024, cuando el PRI sufrió derrotas contundentes pese a contar con votantes fieles.
En el lanzamiento del nuevo Consejo Político Nacional, Moreno insistió en que el tricolor debe centrarse en perfiles con trayectoria política, capacidad de operación electoral y experiencia en el gobierno, en lugar de “ocurrencias” o figuras mediáticas que prometen ganar por imagen personal. Y sí, como era de esperarse, Alito se destapó como candidato, dejando en el aire la gran pregunta: para 2030, ¿aún existirá el PRI o será solo un recuerdo de sus años dorados?
Alito Moreno se destapa como candidato presidencial del PRI para el 2030. Lo gracioso es que cree que el PRI existirá para 2030. pic.twitter.com/OWCK31gdVL
El dirigente priista recordó que el partido ya apostó por candidatos externos en dos ocasiones, primero con José Antonio Meade en 2018 y luego en 2024, pero los resultados fueron adversos y dejaron al PRI debilitado frente a Morena, que hoy domina el escenario político nacional. Moreno defendió la experiencia de su partido, pero la crítica es clara: mientras el PRI insiste en “reciclar” líderes, la relevancia del partido se diluye con cada elección.
En cuanto a la estrategia electoral, Moreno dijo que evaluarán el contexto político y social antes de definir su candidato, y no descartó alianzas con otros partidos para formar un frente opositor. Sin embargo, la verdadera pregunta que genera es si la visión de Alito y el PRI tiene algún sentido cuando Morena sigue consolidando su poder y el PRI parece más enfocado en sobrevivir que en competir.
Durante la toma de protesta del Consejo Político Nacional, el mensaje interno fue claro: cerrar filas, recuperar militantes y demostrar fuerza en elecciones locales, mientras Moreno intenta marcar un rumbo para 2030. Pero entre anuncios y declaraciones, lo que destaca es que Alito Moreno se lanza a la presidencia, aunque el PRI corre el riesgo de no llegar con él.
El exfiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, podría quedarse sin maletas y sin embajada; Congreso termina sesiones y no aprueba su cargo
Por Ricardo Sevilla
Hoy pocos saben dónde se encuentra el exfiscal Alejandro Gertz Manero.
Tras su salida de la Fiscalía General de la República (FGR), su paradero se ha convertido en un auténtico enigma.
Gertz tuvo a la FGR secuestrada, y no es un exceso decirlo así. Realmente la tenía siguiendo sus caprichos. Y esto ocurre cuando las reglas burocráticas son reemplazadas por la voluntad del individuo.
Le ofrezco un puñado de datos duros: De acuerdo con organismos como Impunidad Cero, en México la probabilidad de que un delito sea esclarecido es apenas del 1.3%. Y la gestión de Gertz no logró mover significativamente esta cifra.
La administración de Gertz, para decirlo en una palabra, fue nefasta.
Aún con todo, se le ofreció una embajada.
Hay voces, dentro de los mismos simpatizantes de la 4T, que afirman que se utilizó el Servicio Exterior Mexicano como una “salida digna” para evitar un proceso de rendición de cuentas.
¿Gertz tendría que rendir cuentas? ¡Por supuesto! Como todo funcionario público (antes, durante o después de gestión).
Lo que llama la atención es que ya terminaron las sesiones del Congreso y aún no llegó la solicitud para aprobar la embajada en “un país amigo” que encabezaría Alejandro Gertz.
Ahora bien, el hecho de que el Congreso cerrara sin recibir me arrancan un par de preguntas: ¿sí mandarán a Gertz a Alemania? ¿O el costo político de otorgarle inmunidad diplomática en Alemania resultó demasiado alto?