El inmueble ubicado en Tijuana permanecía abandonado desde hace dos años. Durante la diligencia, agentes aseguraron revistas y videos VHS que serán sometidos a análisis periciales.
La Fiscalía General del Estado de Baja California confirmó el cateo a una bodega vinculada a Thomas Markle, padre de Meghan Markle, esposa del príncipe Harry, como parte de una investigación por el presunto almacenamiento de material de abuso sexual infantil. El caso también es objeto de indagatorias internacionales tras denuncias de Thomas Markle Jr. sobre propiedades relacionadas con su padre en México y Filipinas.
Agentes de la Agencia Estatal de Investigación ingresaron al inmueble ubicado en el número 22 de Residencial San Marino, sobre la carretera Ensenada-Tijuana, luego de obtener una orden judicial solicitada por la Unidad de Investigación Especial en el Combate a la Trata. La diligencia se realizó para localizar y asegurar posibles evidencias relacionadas con las acusaciones.
De acuerdo con el medio británico Daily Mail, periodistas localizaron la bodega después de conocer que Thomas Markle habría dejado de pagar la renta. Tras ingresar al lugar, reportaron el hallazgo de presunto material de abuso infantil y notificaron al FBI. Entre los objetos señalados se encontrarían publicaciones que sexualizan a menores e imágenes de niñas desnudas en entornos de playa.

Durante el cateo, las autoridades mexicanas aseguraron revistas y videos en formato VHS, cuyo contenido todavía no ha sido revisado, debido a los protocolos legales de la investigación. El inmueble habría permanecido abandonado durante dos años y el último pago de arrendamiento se habría realizado en 2024.
Thomas Markle, de 82 años, ha negado las acusaciones y actualmente se encuentra en un centro de atención para pacientes con demencia en Florida. Por su parte, Meghan Markle declaró estar profundamente consternada por el caso y señaló que desde 2018 había recibido alertas sobre presuntas conductas de su padre, las cuales fueron notificadas a Scotland Yard en 2019.
Las autoridades mexicanas y extranjeras mantienen las investigaciones y los análisis periciales sobre el material asegurado. Hasta el momento, no se han informado cargos formales definitivos en México, por lo que las acusaciones continúan bajo investigación.
