La ONUSIDA alertó que el mundo enfrenta un posible resurgimiento de la epidemia del VIH debido a los drásticos recortes financieros internacionales durante el 2025.
-Mateo Segura
El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA) advirtió desde Ginebra que el mundo corre el riesgo de enfrentar una nueva epidemia de VIH. Esto se debe a que la financiación internacional cayó un 18% durante el año 2025, situándose en 7 mil 300 millones de dólares, la cifra más baja en casi dos décadas, lo que pone en peligro los avances que habían llevado las muertes y nuevos contagios a su nivel más bajo en 30 años.
El informe señala que Washington aportaba el 75% de los fondos globales contra el virus. Sin embargo, tras el regreso del presidente Donald Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, se ordenó una suspensión temporal de los recursos. Días después se reactivó el apoyo para actividades vitales, pero se eliminaron la mayoría de las iniciativas de prevención.
Esta disminución presupuestal, sumada a crisis sanitarias como la del ébola, desvía la meta global de erradicar el sida para el año 2030. Tan solo el año pasado, cerca de 1.2 millones de personas contrajeron el VIH. Aunque el aumento del gasto nacional logró amortiguar el impacto, dejando la caída total de recursos globales en un 6%, no todos los gobiernos lograron intervenir para cubrir el déficit.
La región de África subsahariana, que concentra aproximadamente la mitad de las nuevas infecciones a nivel mundial, sufrió las mayores reducciones en prevención. Datos nacionales demostraron que Camerún, Nigeria y Zambia registraron una disminución superior al 50% en el número de personas que reciben tratamientos de profilaxis previa a la exposición.
