El gobierno priísta de Manolo Jiménez Salinas destina cientos de millones de pesos para promocionar su imagen mientras víctimas, hospitales y servicios públicos quedan en el abandono. En Coahuila sobra dinero para anuncios, pero falta para responder a la ciudadanía.
El gobierno de Coahuila vive en la polémica por destinar más de 600 millones de pesos a publicidad oficial. Mientras el estado enfrenta problemas de seguridad, baches, carreteras en mal estado y más reclamos ciudadanos, el mandatario priísta parece más preocupado por aparecer en anuncios, espectaculares, redes sociales y transporte público.
La Comisión Estatal de Atención a Víctimas sólo recibirá 27 millones de pesos. La diferencia es brutal, puesto que hay mucho más dinero para promocionar la imagen del gobernador que para atender a ciudadanos afectados por desapariciones, homicidios y feminicidios.
No es la primera vez que Manolo Jiménez es señalado por derrochar dinero en propaganda, pues desde el inicio de su gestión en 2024 gastó más de 900 millones de pesos en campañas interminables, publicaciones pagas en redes sociales así como en anuncios en camiones.
Incluso su gasto en Facebook generó cuestionamientos al ver que sí había recursos para promocionar eventos y obras, mientras los problemas en calles, hospitales y servicios básicos van en aumento.
Sus redes sociales se llenaron de reclamos contra un gobierno que pertenece a un partido que intenta sobrevivir entre migajas y derrochando cientos de millones de pesos, y que sólo le obsesiona cuidar su “imágen pública”.
Las y los coahuilenses han señalado que Manolo sólo vive de la propaganda en vez de dar soluciones reales. Cuando un estado invierte más dinero en anuncios y deja en el olvido a las víctimas y necesidades más urgentes, queda exhibido que el dinero público termina “tirado a la basura” en vez de cuidar el bienestar de quien realmente lo necesita.
