Mientras Chihuahua enfrenta cuestionamientos por presunta injerencia extranjera, protestas y señalamientos por uso político de recursos públicos, el gobierno de Maru Campos impulsa propaganda personalizada incluso en espacios culturales como Casa Chihuahua.
La administración de la gobernadora panista, María Eugenia Campos Galván, vuelve a quedar en el centro de la polémica luego de que en el museo Casa Chihuahua aparecieran materiales oficiales relacionados con las declaraciones patrimoniales de servidores públicos, pero acompañados de una imagen caricaturizada y personalizada de la mandataria estatal bajo el lema “Cuenta conmigo para cuentas claras”.
El material, colocado dentro de un recinto cultural y financiado con recursos públicos, forma parte de la campaña “Yo sí declaro”, promovida por la Secretaría de la Función Pública estatal. Sin embargo, lejos de mantener una comunicación institucional neutral, el gobierno de Chihuahua optó por incorporar una representación gráfica claramente asociada a Maru Campos, reforzando una estrategia de promoción personal disfrazada de transparencia gubernamental.

La propaganda no ha pasado desapercibida, especialmente en un contexto donde la administración panista enfrenta críticas por el uso político de instituciones públicas, además de recientes acusaciones relacionadas con la presencia de símbolos extranjeros en patrullas estatales y las tensiones derivadas de las protestas registradas durante la visita de figuras nacionales de Morena a la entidad. Para diversos sectores, la insistencia en posicionar la imagen de la gobernadora incluso en campañas administrativas evidencia una prioridad centrada en el marketing político antes que en resolver los problemas de inseguridad, movilidad y servicios públicos que afectan al estado.
Además, la colocación de este tipo de publicidad dentro de un espacio emblemático como Casa Chihuahua abre nuevamente el debate sobre los límites entre la difusión institucional y la propaganda personalizada. Aunque el mensaje habla de rendición de cuentas, el diseño concentra la atención en la figura de la mandataria, replicando prácticas que gobiernos panistas han utilizado para fortalecer posicionamientos políticos rumbo a futuros escenarios electorales.
Mientras miles de chihuahuenses cuestionan la falta de resultados en temas prioritarios, la administración de Maru Campos continúa destinando esfuerzos a campañas de imagen que buscan mantener vigente la figura de la gobernadora, incluso en trámites obligatorios como la declaración patrimonial de trabajadores del estado.
