Irán decidió retirarse de las conversaciones con Estados Unidos previstas en Pakistán, al considerar que las condiciones impuestas por Washington hicieron inviable cualquier acuerdo. La decisión fue comunicada a los involucrados.
Irán anunció que no participará en la próxima ronda de diálogos con Estados Unidos, frenando cualquier intento de acercamiento entre ambos países. La decisión fue descrita como definitiva marcando una nueva tensión en una relación que arrastra conflicto.
De acuerdo a versiones difundidas por medios cercanos al gobierno iraní, Teherán optó por retirarse tras concluir que las exigencias de Washington son demasiado intensas. Desde su punto de vista, las condiciones no permiten avanzar hacia un acuerdo que beneficie a ambas partes, lo que terminó por debilitar el proceso.
Las autoridades iraníes consideraron que seguir en la mesa de diálogo ya no tiene sentido, puesto que mantenerse en las conversaciones solo implica alargar un proceso sin resultados claros, mientras las diferencias de raíz permanecen intactas.
La decisión fue notificada al gobierno de Pakistán, el cual ha actuado como mediador así como a los demás involucrados. Con esta decisión, Irán asegura que buscará defender sus intereses y evitar compromisos que afectarían los derechos de su población.
