El presidente Joseph Aoun advierte que los ataques israelíes a infraestructura son antesala de una posible invasión terrestre, mientras Israel ordena destruir puentes en el sur para frenar a Hezbollah.
El presidente de Líbano, Joseph Aoun, condenó el bombardeo israelí contra el puente estratégico de Qasmiyeh, sobre el río Litani, y alertó que este tipo de ataques representan “el preludio de una invasión terrestre”. Calificó la acción como una violación flagrante de la soberanía libanesa y un castigo colectivo contra la población civil, además de solicitar la intervención de la Organización de Naciones Unidas.
Horas antes, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, anunció que junto con el primer ministro Benjamin Netanyahu ordenó destruir todos los puentes del sur del Líbano utilizados con fines “terroristas”, con el objetivo de impedir el tránsito de combatientes y armamento de Hezbollah. En paralelo, el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, confirmó que se intensificarán las operaciones terrestres selectivas y los bombardeos en la zona.
La escalada ocurre en medio de un conflicto que ya ha dejado miles de muertos y más de un millón de desplazados. Israel aseguró haber abatido a un comandante de élite de Hezbollah, mientras que ataques desde Líbano provocaron la primera víctima mortal reciente en el norte israelí. Por su parte, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, acusó que miembros de la Guardia Revolucionaria iraní operan dentro del país, lo que ha elevado aún más la tensión en la región.

