Nueve días después de la riada que golpeó el centro del país, cientos de menores continúan desaparecidos.
Cerca de 600 niños continúan sin ser localizados en los distritos de Rasuwa y Nuwakot, Nepal, nueve días después de una devastadora riada que arrasó comunidades enteras. Autoridades educativas estiman que unos 280 menores están desaparecidos en Rasuwa y entre 300 y 350 en Nuwakot, aunque todavía no se determina cuántos sobrevivieron.
La riada ocurrió el 26 de agosto y sorprendió a numerosos menores cuando se dirigían a clases, esperaban el transporte escolar o permanecían en sus viviendas. En el municipio de Bidur, unos 250 niños siguen sin ser ubicados, mientras algunas familias buscan a sus hijos y otros menores intentan encontrar a sus padres.
El desastre también provocó graves daños en las escuelas. Doce planteles fueron destruidos por completo y otros 22 resultaron afectados en Rasuwa, Nuwakot y Dhading. En una escuela de Uttargaya, 200 de sus 496 alumnos permanecen sin ser localizados, mientras que en otro centro dos autobuses escolares fueron arrastrados por el agua y 30 niños lograron ser rescatados de uno de ellos.
UNICEF calcula que al menos 17 mil niños resultaron afectados por las inundaciones en los tres distritos y trabaja con las autoridades para identificar a menores separados de sus familias y facilitar su reunificación. Las clases permanecen suspendidas en las zonas más golpeadas, donde algunas escuelas que no fueron destruidas ahora sirven como refugios para familias que perdieron sus viviendas.
