Etiqueta: Represión policial

  • Surgen más testimonios de tortura en Casa Jalisco y exigen investigar a Pablo Lemus

    Surgen más testimonios de tortura en Casa Jalisco y exigen investigar a Pablo Lemus

    Nuevas víctimas de la represión contra manifestantes por agua limpia denunciaron golpes, humillaciones y amenazas dentro de la residencia oficial; alrededor de 10 personas ya acudieron a la FGR para exigir justicia.

    A las denuncias que ya habían salido a la luz por presuntos abusos policiales en Casa Jalisco, ahora se suman nuevos testimonios de personas detenidas durante la protesta del 11 de octubre en Guadalajara. Las víctimas relataron agresiones físicas, amenazas de desaparición y negligencia médica dentro de la residencia oficial del gobernador Pablo Lemus, por lo que exigieron que la Fiscalía General de la República (FGR) atraiga las investigaciones.

    La abogada Adriana Gabriela Arriola Dueñas contó que una policía ahorcó a una manifestante frente a otros detenidos, paramédicos y elementos de seguridad, sin que nadie interviniera. También denunció que fue introducida por la fuerza al inmueble junto con su hija de 19 años y que presenció cómo un hombre fue ingresado desnudo. Durante las aproximadamente 12 horas que permaneció retenida, aseguró, recibieron amenazas de desaparición.

    Otro testimonio es el de la médica Daniela Álvarez Cepada, quien narró que una joven sufrió convulsiones y que las policías le impidieron acercarse para auxiliarla. Según su relato, las uniformadas se burlaron de la víctima y minimizaron su estado de salud. Ambas denunciantes coincidieron en que hubo golpes, insultos y humillaciones contra las personas detenidas.

    Las víctimas aseguraron que fueron encerradas en un cuarto dentro del perímetro de Casa Jalisco, aunque las autoridades han negado que las detenciones ocurrieran en la residencia oficial. Después fueron trasladadas en un camión negro sin placas a instalaciones de la Fiscalía estatal, donde denunciaron que permanecieron bajo la lluvia, con frío y, en algunos casos, semidesnudas. También señalaron irregularidades para recibir atención médica.

    Alrededor de 10 personas ya presentaron denuncias ante la FGR, mientras la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) atrajo el caso. Un primer informe del organismo señaló que un grupo que provocó disturbios durante la protesta estaba coordinado directamente con autoridades policiales. Las víctimas también cuestionaron la falta de intervención de la comisión estatal de derechos humanos.

    El abogado José Francisco Salazar González, defensor de cuatro afectados, consideró que los relatos apuntan a posibles violaciones graves de derechos humanos, incluida violencia de género. Las víctimas exigieron investigar a Pablo Lemus y al secretario de Seguridad estatal, Juan Pablo Hernández, y pidieron protección ante el temor de represalias, pues afirmaron que agentes investigadores han acudido a sus domicilios.

  • Mandos de Jalisco se deslindan de represión contra manifestantes por agua contaminada

    Mandos de Jalisco se deslindan de represión contra manifestantes por agua contaminada

    Autoridades reconocieron que los detenidos fueron llevados a Casa Jalisco, residencia del gobernador Pablo Lemus, mientras la Fiscalía investiga denuncias por presunta tortura y el uso de la fuerza policial.

    El secretario de Seguridad Pública de Jalisco, Juan Pablo Hernández González, negó haber ordenado la agresión contra manifestantes que protestaban por la mala calidad del agua el pasado 11 de octubre frente a Casa Jalisco. Ante los cuestionamientos, el funcionario respondió con un “yo no fui” y señaló que la investigación apunta a tres mandos policiales posiblemente sujetos a sanciones.

    Hernández González aseguró que supervisaba las actuaciones de los policías en una zona distinta de donde ocurrieron las agresiones. Además, afirmó que existen declaraciones de agentes y mandos involucrados, por lo que la responsabilidad deberá determinarse mediante las indagatorias de Asuntos Internos.

    La protesta terminó con el uso de gas lacrimógeno, chorros de agua y detenciones, pese a la presencia de mujeres, personas adultas mayores y menores de edad. Las denuncias también apuntan a presuntos actos de tortura contra personas retenidas durante el operativo.

    Por su parte, el fiscal estatal, Salvador González de los Santos, evitó adelantar si se acreditarán delitos y sostuvo que la investigación continúa abierta. En tanto, el coordinador estratégico de Seguridad, Roberto Alarcón Estrada, justificó que no se revelara quién dio la orden bajo el argumento de proteger a los posibles responsables ante eventuales represalias.

    Sin embargo, los funcionarios reconocieron que las personas detenidas fueron trasladadas a Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador Pablo Lemus, antes de ser llevadas a la Fiscalía. Según Hernández González, permanecieron en un espacio contiguo al nuevo C5, entre las calles Montreal y Ontario, porque no había condiciones para trasladarlas en vehículos debido a la cantidad de manifestantes.

    La conferencia de seguridad estuvo marcada por los deslindes de los funcionarios, quienes evitaron asumir responsabilidad directa por las decisiones del operativo. Mientras tanto, las investigaciones deberán esclarecer quién ordenó la represión, por qué se retuvo a los manifestantes en Casa Jalisco y si hubo abusos policiales contra quienes exigían respuestas por la calidad del agua.

  • Francia estalla contra Macron por el costo de vida y la represión policial

    Francia estalla contra Macron por el costo de vida y la represión policial

    La movilización reunió a los Chalecos Amarillos, estudiantes, agricultores y activistas a seis meses de las elecciones presidenciales; los enfrentamientos dejaron 272 detenidos, según el Ministerio del Interior.

    Miles de personas salieron a las calles de Francia este sábado para protestar contra el encarecimiento de la vida, el aumento del combustible y la represión policial, en una jornada que reactivó al movimiento de los Chalecos Amarillos y elevó la presión sobre el presidente Emmanuel Macron, cuyo mandato atraviesa una etapa convulsa.

    Bajo consignas como “Abajo el sistema”, “Tomamos la Bastilla” y “Macron dimisión”, decenas de miles de manifestantes marcharon en París. La convocatoria, denominada “Amarillos y Jóvenes”, reunió a estudiantes, campesinos, docentes, jubilados y activistas climáticos, quienes expresaron su inconformidad ante el deterioro del poder adquisitivo y la situación de los servicios públicos.

    El incremento de los precios del combustible, asociado al conflicto en Medio Oriente, figura entre las principales preocupaciones. “Los precios suben pero los salarios no”, denunció Franck, un funcionario que participó en una protesta en Guéret, donde se congregaron alrededor de 300 personas. La movilización ocurre a seis meses de las elecciones presidenciales en las que se elegirá al sucesor de Macron.

    Las protestas también derivaron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. En la plaza de la República, en París, agentes utilizaron gases lacrimógenos y cañones de agua contra manifestantes enmascarados que lanzaron objetos. En Marsella y Lille, algunos participantes ingresaron a los ayuntamientos; en la primera ciudad, derribaron un busto de Marianne, símbolo de la República Francesa.

    Hasta las 15:00 horas, las autoridades reportaron 272 personas detenidas en todo el país. Además, se restringieron manifestaciones en zonas estratégicas de la capital, incluidos los Campos Elíseos y los alrededores del Palacio del Elíseo, sede de la Presidencia. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, advirtió que las fuerzas de seguridad podrán recurrir a granadas aturdidoras ante nuevos disturbios.

    El resurgimiento de los Chalecos Amarillos evoca las movilizaciones de 2018 y 2019 contra el aumento previsto de impuestos a los combustibles, que marcaron el primer mandato de Macron y estuvieron acompañadas de destrozos, saqueos y denuncias de lesiones graves por la actuación policial. Ante la nueva ola de inconformidad, el mandatario llamó a la calma y sostuvo que el derecho a manifestarse debe ejercerse con respeto, sin agresiones ni daños materiales.

  • Exigen salida del secretario de Seguridad de Jalisco tras represión por el agua

    Exigen salida del secretario de Seguridad de Jalisco tras represión por el agua

    Más de 280 académicos condenaron el uso de gases, chorros de agua y detenciones durante la protesta del 11 de octubre; el gobierno estatal identificó a 17 policías señalados por posibles abusos.

    Las bancadas de Morena, Hagamos, Futuro y PT exigieron la renuncia del secretario de Seguridad de Jalisco, Juan Pablo Hernández González, por la represión contra manifestantes que reclamaban agua limpia frente a Casa Jalisco. La protesta ocurrió el domingo 11 de octubre y derivó en denuncias de violencia policial, tortura y detenciones arbitrarias.

    Ante los señalamientos, Hernández González informó que la dependencia identificó a 17 policías presuntamente implicados en el uso desproporcionado de la fuerza y anunció que serán llamados a declarar. Según el funcionario, las autoridades revisan un expediente con al menos 200 videos de distintos ángulos; sin embargo, no reconoció que la agresión hubiera sido ordenada por mandos superiores.

    La oposición pidió investigar a todos los responsables, separar del cargo a los funcionarios involucrados y garantizar la reparación del daño a las víctimas. También solicitó que el Poder Judicial local deseche las imputaciones contra los detenidos durante la movilización, algunos de los cuales ya fueron vinculados a proceso. Colectivos ciudadanos exigieron que las investigaciones alcancen tanto a los policías como a quienes presuntamente ordenaron el operativo.

    La actuación de Bomberos de Zapopan y de Protección Civil Jalisco, señalados por accionar chorros de agua a presión contra los manifestantes, también quedó bajo cuestionamiento. El regidor morenista de Zapopan, Mauro Lomelí, pidió esclarecer quién ordenó utilizar a los bomberos para reprimir a la ciudadanía, mientras crecen las críticas por el uso de instituciones públicas contra quienes exigen acceso al agua potable.

    El rechazo a la actuación policial también llegó desde la academia. 282 docentes e investigadores de instituciones como la Universidad de Guadalajara, el ITESO, el CIESAS y la UNAM condenaron la respuesta del Estado, al denunciar el uso de gases lacrimógenos, golpes, encapsulamientos y detenciones arbitrarias. El pronunciamiento destacó que entre los manifestantes había personas adultas mayores y menores de edad.

    En paralelo, los colectivos anunciaron una nueva megamarcha por el agua en Jalisco para el domingo 18 de octubre, a las 11:00 horas, con salida del Parque Revolución y destino al Palacio de Gobierno. Además de exigir agua limpia, los participantes rechazan la privatización del servicio y demandan responsabilidades por la represión.

  • Milei desata represión contra universitarios en Argentina; denuncian heridos y detenciones

    Milei desata represión contra universitarios en Argentina; denuncian heridos y detenciones

    Policías lanzaron gases lacrimógenos, dispararon balas de goma y utilizaron camiones hidrantes durante una protesta para exigir recursos para las universidades públicas, mientras periodistas también fueron agredidos.

    Una nueva jornada de represión policial en Argentina dejó decenas de heridos y detenidos durante la quinta marcha multitudinaria de estudiantes, docentes y trabajadores universitarios contra el gobierno de Javier Milei, a quien exigen garantizar el presupuesto de las instituciones públicas. La movilización se dirigía a la Plaza del Congreso, en Buenos Aires, para reclamar el cumplimiento de recursos que, según la información publicada, ya habían sido ordenados por la justicia.

    Durante casi tres horas, las fuerzas de seguridad utilizaron gases lacrimógenos, balas de goma y camiones hidrantes contra los manifestantes, quienes también enfrentaron una intensa lluvia. Entre los asistentes había estudiantes de secundaria, jubilados, personas con discapacidad, familiares de desempleados y otros sectores sociales. Periodistas, fotógrafos y camarógrafos también denunciaron agresiones durante el operativo.

    De acuerdo con la crónica, un grupo de aproximadamente 15 personas con el rostro cubierto lanzó piedras y objetos contra policías detrás de las vallas, antes de que comenzara la ofensiva de las fuerzas de seguridad. Posteriormente, agentes motorizados persiguieron a manifestantes por las calles cercanas al Congreso. Al cierre del reporte, no se había precisado el número total de detenidos.

    La protesta ocurrió en medio de la disputa por el financiamiento de las universidades públicas, afectadas por las políticas de ajuste impulsadas por Milei. Según el reporte, distintas resoluciones judiciales ordenaron al gobierno pagar recursos adeudados y frenar el desfinanciamiento, sin que las disposiciones se hubieran cumplido. Los manifestantes exigieron que se garantice el funcionamiento de las instituciones educativas.

    La jornada también coincidió con el debate político sobre el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023, impulsado por Milei en diciembre de 2023, que modificó numerosas reglas económicas y administrativas. La oposición buscaba revertir sus efectos en el Congreso, mientras las decisiones del gobierno sobre el gasto público mantienen el conflicto con sectores educativos y sociales.

    La represión profundizó las críticas contra la administración de Milei por su respuesta a las protestas y sus recortes presupuestarios. La movilización universitaria se suma a las manifestaciones de distintos sectores que rechazan las medidas de austeridad y reclaman recursos para la educación pública, en un contexto de creciente confrontación política y social en Argentina.

  • Morena va contra Pablo Lemus por represión de protestas y exige juicio político

    Morena va contra Pablo Lemus por represión de protestas y exige juicio político

    Los diputados Mariana Casillas y Alejandro Puerto también solicitarán la comparecencia de cuatro funcionarios de Jalisco por presuntas agresiones, tortura y detenciones arbitrarias durante las movilizaciones.

    Legisladores de Morena en Jalisco anunciaron que reunirán elementos para promover un juicio político contra el gobernador Pablo Lemus, luego de las presuntas agresiones y detenciones arbitrarias registradas durante las protestas del domingo. La iniciativa será impulsada ante el Congreso de la Unión, mientras los diputados exigieron esclarecer la actuación de las autoridades estatales.

    El legislador Alejandro Puerto calificó los hechos como un “crimen de Estado” y acusó al mandatario de ordenar los ataques contra manifestantes. Aunque reconoció que el procedimiento requiere una mayoría calificada en la Cámara de Diputados para prosperar, llamó a mantener la movilización ciudadana para exigir responsabilidades sin distinciones partidistas.

    La solicitud también incorporará otros episodios ocurridos durante la administración de Lemus, entre ellos las protestas de enero de 2026 contra el aumento a la tarifa del transporte público y las movilizaciones de noviembre de 2025 por el desabasto y la mala calidad del agua. Los legisladores condenaron las presuntas torturas y detenciones ilegales denunciadas durante las manifestaciones.

    Además, Mariana Casillas y Alejandro Puerto solicitaron la comparecencia del secretario de Gobierno, Salvador Zamora; del secretario de Seguridad, Juan Pablo Hernández; del fiscal estatal, Salvador González de los Santos, y del director de Protección Civil y Bomberos, Sergio Ramírez. Este último fue señalado por presuntamente autorizar el uso de camiones de bomberos para lanzar agua contra los manifestantes.

    En materia hídrica, los diputados también rechazaron el proyecto de un nuevo acueducto desde el lago de Chapala mediante inversión privada. Advirtieron que el esquema podría elevar el costo de la obra a casi 50 mil millones de pesos, más de cuatro veces su valor estimado, según sus cálculos.

    Finalmente, anunciaron que pedirán a la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco el acta de la manifestación y solicitarán al SIAPA informes sobre descargas irregulares en el canal Las Pintas. También revisarán posibles responsabilidades de las autoridades sanitarias estatales y de la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios de Jalisco.

  • Liberan a 12 detenidos por exigir agua limpia en Guadalajara; faltan 27

    Liberan a 12 detenidos por exigir agua limpia en Guadalajara; faltan 27

    La Fiscalía de Jalisco mantiene abiertas las investigaciones contra los manifestantes por presuntos ataques a vías de comunicación, lesiones y delitos contra la autoridad, tras los disturbios frente a Casa Jalisco.

    Un total de 12 de las 39 personas detenidas durante la protesta para exigir agua limpia y suficiente en la zona metropolitana de Guadalajara han sido liberadas, luego de la actuación policial registrada el domingo contra los participantes de la movilización en Jalisco.

    La Fiscalía General del Estado informó que durante la madrugada de este lunes quedaron en libertad dos personas más, arrestadas tras los disturbios ocurridos afuera de Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador Pablo Lemus. Se trata de Hannia Montserrat “N”, quien también proporcionó el nombre de Alma Rosa “N”, y de un hombre identificado como Gustavo “N”.

    De acuerdo con la dependencia, el Ministerio Público determinó su liberación con fundamento en el artículo 140 del Código Nacional de Procedimientos Penales, disposición que permite continuar las investigaciones sin mantener a las personas en prisión preventiva. La medida no implica el cierre de las carpetas ni la conclusión de las indagatorias.

    La Fiscalía señaló que los detenidos fueron puestos a disposición del Ministerio Público por presuntos delitos de ataque a las vías de comunicación, lesiones y delitos cometidos contra representantes de la autoridad. Las investigaciones continuarán mientras las personas señaladas permanecen en libertad, conforme a lo informado por la institución.

    La movilización del domingo reclamó agua limpia y un suministro suficiente para las familias de Guadalajara y municipios conurbados, ante las quejas por la calidad del líquido que llega a los hogares. La respuesta policial, que incluyó el uso de gases lacrimógenos y chorros de agua, provocó cuestionamientos contra el gobierno estatal por el trato a quienes salieron a protestar.

    Hasta el reporte difundido este lunes, 27 de las 39 personas detenidas no habían sido reportadas como liberadas. El caso mantiene bajo escrutinio la actuación de las autoridades de Jalisco frente a las demandas ciudadanas por el acceso al agua potable.

  • Abelardo de la Espriella autorizará represión policial en universidades

    Abelardo de la Espriella autorizará represión policial en universidades

    El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció que autorizará el ingreso de la Policía a universidades para la represión policial dentro de los campus cuando considere que existen actos de violencia, vandalismo o terrorismo, lo que genera preocupación por los límites de la autonomía universitaria.

    El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, anunció que la Policía podrá ingresar a las universidades cuando se registren hechos que el Gobierno considere violentos, vandálicos o terroristas. La decisión, presentada como una medida para preservar el orden público, representa un endurecimiento de la respuesta estatal dentro de espacios universitarios y abre la puerta a la represión policial frente a conflictos que hasta ahora se encontraban sujetos a reglas específicas de autonomía y actuación institucional.

    De la Espriella sostuvo que la autonomía universitaria no coloca a los campus por encima de la Constitución ni de las leyes y anunció la creación de un protocolo nacional para distinguir entre protesta pacífica y situaciones de violencia, peligro, flagrancia o alteraciones extraordinarias del orden público. Aunque el mandatario aseguró que respetará las manifestaciones pacíficas, el problema radica precisamente en quién determinará cuándo una movilización deja de ser protesta y comienza a ser considerada una amenaza que justifique la intervención policial.

    El presidente también afirmó que no permitirá que las universidades públicas sean utilizadas como refugio para la violencia y señaló que la Policía será la “primera autoridad operativa” en este tipo de situaciones. Bajo ese argumento, agentes podrían intervenir ante presuntos actos de terrorismo urbano, destrucción de infraestructura, agresiones contra civiles o integrantes de la fuerza pública y preparación de ataques. Sin embargo, convertir a los campus en escenarios potenciales de intervención policial supone una medida especialmente delicada, debido al riesgo de que una respuesta diseñada para enfrentar hechos delictivos termine utilizándose contra expresiones legítimas de inconformidad.

    La decisión de De la Espriella representa, por ello, un preocupante giro hacia una respuesta policial más dura dentro de las universidades colombianas. La violencia y la destrucción de infraestructura no deben quedar impunes, pero tampoco puede utilizarse su existencia como argumento para criminalizar la protesta o convertir los espacios académicos en territorios sometidos permanentemente a la lógica de la fuerza pública. Si el Gobierno realmente pretende proteger la libertad de expresión y el debate universitario, deberá demostrar que sus nuevos protocolos no serán una herramienta de represión policial contra quienes protesten, sino mecanismos estrictamente delimitados para responder a delitos concretos.