Por Alexandro Guerrero
Primer cuatrimestre 2026 de tiempos atroces y cuando las voces construyen comunidad y paz. El Ensamble Escénico Vocal del SNFM pone cuerpo, voz y biografía a una obra monumental junto a la Orquesta Escuela Carlos Chávez.
El Réquiem que sonó el último fin de semana de abril del complejo y duro 2026, no empezó en el escenario. Empezó en aulas de ensayo de Los Pinos, en Semilleros de Tlaxcala, en autobuses que cruzan la ciudad a las 6 de la mañana. Empezó en las gargantas de 30 jóvenes del Ensamble Escénico Vocal del Sistema Nacional de Fomento Musical.
Las voces detrás del atril
El programa de mano del concierto “Réquiem” no solo lista obras y compositores. Lista nombres. Y detrás de cada nombre del Ensamble Escénico Vocal hay una ruta distinta hacia el mismo atril.
Andrea, 19 años, soprano. Viene de un Semillero Creativo de Música en Nezahualcóyotl. Entró a los 12 años “porque daban desayuno y me gustaba cantar”. Hoy prepara audición para la Licenciatura en Canto en la Orquesta Escuela. “El Réquiem me enseñó que mi voz puede sostener a otra. Si yo me desafino, se cae mi compañera. Es igual que en el barrio”.
Luis, 22 años, barítono. Estudió contabilidad pero lo dejó. “No me hallaba”. Su mamá lo inscribió al coro comunitario del SNFM en Iztapalapa. “Aquí entendí que la disciplina no es regaño, es ensayar hasta que el respiro de 30 personas sea uno solo”.
Dana, 17 años, mezzosoprano. Es la menor del ensamble. Llega desde Xochimilco. “Mis papás no son músicos. Pero cuando me escucharon cantar el Lacrimosa en el primer ensayo, mi papá lloró. Dijo que nunca había oído algo tan bonito salir de la casa”.
El Ensamble Escénico Vocal no es un coro tradicional. Fusiona canto, teatro y movimiento, por eso sus integrantes también son actores, bailarines, narradores. En el Réquiem, sus cuerpos cuentan el texto tanto como sus voces: manos que se buscan en el Dies Irae, espaldas que se quiebran en el Agnus Dei.
Un modelo que canta a la inclusión
El SNFM lo dice sin rodeos: “La práctica musical colectiva es la fuerza transformadora e incluyente que fomenta la cultura de paz”. Para entrar al Ensamble no necesitas apellido famoso ni pagar colegiaturas impagables. Necesitas voz, compromiso y 5 años de formación que puedes adquirir gratis en los 183 Semilleros Creativos que el Sistema tiene en 25 estados.
“Muchos llegan sin leer música”, cuenta María Eugenia Guerrero, directora del Ensamble. “Aquí aprenden solfeo, pero sobre todo aprenden a escuchar al otro. Un Réquiem no lo hace un solista. Lo hace una comunidad que respira junta”.
Esa comunidad sostiene también a la Orquesta Escuela Carlos Chávez, con más de 100 instrumentistas de entre 17 y 26 años. En el programa de mano aparecen todos: desde los contrabajos de Erika Marlene Corona Sorroza hasta las arpas de Alondra Máynez Hernández. Son la prueba de que el título de Licenciatura Instrumentista, reconocido por la SEP desde 2009, puede construirse fuera de los conservatorios tradicionales.
¿Por qué un Réquiem?
Porque es música para duelos colectivos. Porque México duele. Y porque poner a 30 jóvenes de periferias, pueblos y barrios a cantarle al descanso eterno es también cantarle a la posibilidad de vida.
“El sonido empodera”, repite el lema del SNFM. Y se ve: una chica de Xochimilco sosteniendo un Si bemol por 8 compases empodera a su familia entera. Un barítono de Iztapalapa cantando “Dona eis requiem” empodera a su colonia.
El Réquiem que montaron no habla de la muerte como final. Habla del trabajo invisible de hacer comunidad: afinar, esperar tu entrada, no tapar al de al lado, cargar el atril cuando acaba el concierto.
Lo que sigue
El Ensamble Escénico Vocal y la Orquesta Escuela Carlos Chávez son semillero, pero también presente. Sus giras han llegado a EUA, España y Argentina como parte de Iberorquestas Juveniles. En México, se presentan en Bellas Artes, en Los Pinos y en plazas públicas donde el boleto cuesta lo mismo que nada.
El programa de mano cierra con todos los nombres. No es vanidad: es política pública. Decir que Dana, Luis y Andrea existen, cantan y le ponen cuerpo a Brahms o a Mozart, es decir que la cultura de paz no es discurso. Es ensayo de martes y jueves de 4 a 7 pm.
Próximas audiciones: Si tienes entre 16 y 24 años y quieres ser parte del Ensamble o la Orquesta Escuela, consulta la convocatoria en http://fomentomusical.cultura.gob.mx. Los Semilleros Creativos en tu estado son la puerta de entrada.