La vía conectará Tiznit con Dajla, en el territorio del Sáhara Occidental, en medio de un conflicto territorial que continúa sin resolverse bajo el marco de la ONU.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la construcción de la “Autopista Donald J. Trump”, un proyecto carretero de casi mil kilómetros que unirá la ciudad marroquí de Tiznit con Dajla, ubicada en el Sáhara Occidental, territorio cuya soberanía sigue en disputa. El mandatario dio a conocer la noticia a través de su red social Truth Social, donde agradeció al rey Mohamed VI por el reconocimiento.
“Es un gran honor“, escribió Trump al agradecer al monarca marroquí y expresar su deseo de recorrer la nueva autopista una vez concluida. La infraestructura busca enlazar el sur de Marruecos con el Puerto Atlántico de Dajla, uno de los proyectos estratégicos impulsados por Rabat para fortalecer su presencia económica y logística en la región.

El anuncio se produce en un contexto marcado por la disputa sobre el Sáhara Occidental, antigua colonia española ocupada por Marruecos desde 1975. El Frente Polisario reclama la independencia del territorio y sostiene que el referéndum de autodeterminación acordado en 1991 bajo el auspicio de la ONU permanece pendiente debido a desacuerdos sobre el padrón electoral.
Durante los últimos años, Marruecos ha conseguido respaldo internacional para su propuesta de autonomía sobre el territorio. Estados Unidos reconoció la soberanía marroquí durante el primer mandato de Trump, posición a la que posteriormente se sumaron España y Francia. Sin embargo, el Frente Polisario rechaza esos apoyos al considerar que vulneran el derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro.
Con este nuevo proyecto, Trump vuelve a vincular su imagen con una de las obras de infraestructura más ambiciosas de la región, mientras Marruecos refuerza su estrategia de inversión en el Sáhara Occidental, un territorio cuya situación continúa siendo uno de los conflictos geopolíticos más prolongados del norte de África.
