Miles de personas salieron a las calles de Buenos Aires en la celebración de San Cayetano para exigir empleo y mejores condiciones de vida.
Miles de argentinos marcharon este viernes en Buenos Aires durante la tradicional jornada por San Cayetano, patrono del pan y el trabajo, en una movilización que también se convirtió en una protesta contra las políticas del presidente Javier Milei.
Sindicatos, organizaciones sociales y trabajadores exigieron “paz, pan, techo y trabajo argentino”. La concentración fue convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) y comenzó con una misa en el santuario de San Cayetano, en el barrio de Liniers. Posteriormente, los manifestantes avanzaron hacia la Plaza de Mayo, frente a la sede del gobierno, con pancartas y reclamos por la situación económica que afecta a millones de familias.
La protesta ocurre mientras la administración de Milei enfrenta críticas por sus medidas de recorte al gasto público y desregulación económica, responsables del deterioro del empleo, la caída del consumo y el golpe a sectores vulnerables. A pesar del discurso oficial de recuperación económica, organizaciones sociales denuncian que el costo del ajuste lo han asumido principalmente trabajadores, jubilados y familias de menores ingresos.
La crisis es atribuida a reformas impulsadas por el gobierno, como cambios en materia económica y de propiedad de tierras, mientras diversos sectores advierten riesgos para los recursos nacionales. Además, hospitales, universidades y organizaciones de trabajadores han realizado protestas por la reducción de presupuestos y la falta de recursos para servicios públicos.
Durante la misa, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, señaló que la solución a los problemas económicos y sociales corresponde a la clase dirigente. La marcha de San Cayetano volvió a reflejar el descontento de una parte de la población argentina que reclama respuestas ante una crisis en el gobierno de Javier Milei.
