Comités vecinales denuncian la proliferación de grupos criminales ligados a la Anti Unión Tepito en San Rafael, San Cosme y Tlatelolco, zonas en donde operarían puntos de distribución de drogas con el amparo de las autoridades de la alcaldía Cuauhtémoc, las mismas que Rojo de la Vega presume en redes como altamente “efectivas”
Vecinos de la colonia San Rafael denunciaron que la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega ha fomentado la impunidad en la colonia, esto al permitir que grupos de narcomenudistas ligados al grupo Anti Unión Tepito operen a plena vista de las autoridades de la Cuauhtémoc.
A través de una denuncia ciudadana, vecinos de la demarcación aseguraron que la calle Guillermo Prieto esquina con Gabino Barreda se ha convertido en un punto de reparto de drogas operado por dos sujetos de origen venezolano, identificados como Edgar alias “El Payaso” y Julio César alias “El Chaparro”.
Dichos sujetos pertenecerían a la fracción criminal Los Vagoneros, dependientes de Fuerza Anti Unión Tepito, un grupo criminal que opera en las inmediaciones del Centro Histórico de la Ciudad de México.
El sábado pasado uno de sus miembros, que viajaba junto a un menor de edad, fue acribillado en calles de Vidal Alcocer, muy cerca de metro Tepito, epicentro de la banda criminal.
Vecinos aseguran que la influencia de la banda se ha extendido a las calles aledañas tanto a la zona de San Cosme, donde hace apenas un mes la alcaldesa panista Alessandra Rojo de la Vega, protagonizó un zafarrancho en el que terminó liándose a golpes con vendedores ambulantes en un intento por desalojarlos de la vialidad.
Pero mientras la alcaldesa continúa con su cruzada contra el comercio informal, las pequeñas células criminales proliferan en toda la alcaldía.
Ejemplo de ello, son Los Vagoneros, quienes no sólo estarían comercializando marihuana, anfetaminas, cocaína y fentanilo, sino también alcohol adulterado que sería distribuido en los bares de la San Rafael. Mismos que son frecuentados por jóvenes y turistas.
“Usan mariconeras para ocultar las bolsitas con cocaína, marihuana, fentanilo, cristal y metanfetaminas que venden a los meseros de los bares y chelerías clandestinas, algunas de ellas ya han sido clausuradas, pero siguen operando. (…) Luego ellos venden estas sustancias y alcohol adulterado a jóvenes y hombres ya adultos que una vez alcoholizados son despojados de sus pertenencias y tirados en la calle”, reza la denuncia en la que los vecinos de la San Rafael aseguran que el grupo opera con el visto bueno de la policía de la Cuauhtémoc.
Una corporación que estaría al tanto de todas las actividades de Los Vagoneros, mismo con los que mantendría una relación cercana y hasta “afectiva”.
En ese sentido, los denunciantes afirmaron que ya se han intentado comunicar, sin respuesta con la alcaldesa a quien sólo han podido ver en los operativos contra los puestos ambulantes.

No sólo es la colonia San Rafael, donde los comités vecinales han reportado la proliferación de grupos criminales, sino también en Tlatelolco, San Cosme y Santa María la Ribera, otrora una colonia donde surgían los restaurantes y galerías de arte.
Durante el año 2025, el Consejo de la Alcaldía Cuauhtémoc aprobó un presupuesto de 4 mil millones 152 mil 240 pesos. Sin embargo, más de 3 mil millones de pesos fueron destinados a la nómina de los empleados de la alcaldía y eventualmente se destinaron recursos al desarrollo de la alcaldía, así como a la seguridad.

Pese a que ambos rubros han sido “ejes” de la administración de Rojo de la Vega, los habitantes de a pie de la demarcación han reprochado a la panista la falta de resultados.
No sólo porque colonias como San Rafael o Sa Cosme se han convertido en territorio fértil para los grupos criminales como Los Vagoneros, sino también porque lo hacen con la complicidad de la alcaldía.
De acuerdo con un reporte de la FGJCDMX, en 2025 se reportaron 31 mil 813 delitos sólo en la alcaldía Cuauhtémoc. Lo que se traduciría en un crimen por cada 82 kilómetros cuadrados. Además, la alcaldía gobernada por la panista fue, junto con Iztapalapa, la demarcación en donde más aumentaron las actividades delictivas.
En ese sentido, una encuesta del INEGI reveló que el 50 por ciento de los habitantes de la Cuauhtémoc consideran que la administración de Rojo de la Vega ha sido poco o “nada” efectiva para combatir delitos y resolver los problemas que aquejan a la ciudadanía.

Pese a ello, la alcaldesa parece vivir en una realidad ajena pues no cesa de presumir sus logros, que incluyen la colocación de 300 tótems luminosos, que costaron alrededor de 9 mil millones de pesos.

