En su cumpleaños, el secretario de Seguridad acumula más de 43 mil detenciones, 327 toneladas de droga asegurada y una reducción del 42% en homicidios dolosos.
En medio de una de las etapas más complejas en materia de seguridad, Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, cumple un año más de vida y celebra evidenciando que la estrategia nacional de seguridad da resultados medibles: más de 43 mil personas detenidas por delitos de alto impacto, más de 22 mil armas aseguradas, 327 toneladas de droga incautadas —incluidos 1,800 kilos de fentanilo— y más de 2 mil laboratorios clandestinos desmantelados.
Lejos de la narrativa del “narcoestado”, la actual administración de la presidenta Claudia Sheinbaum ha apostado por inteligencia, coordinación interinstitucional y debilitamiento financiero de las organizaciones criminales. Los datos oficiales reflejan además una reducción del 42% en el promedio diario de homicidios dolosos en el periodo reportado.

Golpes estratégicos al crimen organizado
Uno de los casos más emblemáticos fue el desmantelamiento de ‘La Barredora’, célula ligada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La captura en Paraguay de Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad de Tabasco, marcó un precedente al evidenciar que no hay intocables, incluso entre exfuncionarios.
En paralelo, la ofensiva contra el llamado huachicol fiscal derivó en detenciones de servidores públicos y empresarios vinculados al ingreso ilegal de millones de litros de combustible por Tamaulipas, golpeando una red de corrupción de dimensiones industriales.
También destacan las acciones contra la facción de ‘Los Chapitos’ del Cártel de Sinaloa, con la caída de operadores clave en sus anillos de seguridad, debilitando su estructura operativa en plena disputa interna.
Seguridad con resultados
El reciente operativo en Tapalpa, Jalisco, en conjunto con las Fuerzas Armadas, confirmó que la estrategia no se basa en discursos, sino en recuperación territorial, ruptura de cadenas logísticas y decomiso de poder de fuego. Cada arma asegurada y cada laboratorio destruido representan infraestructura criminal menos en las calles.
Erradicar redes consolidadas durante décadas no es tarea inmediata. Sin embargo, García Harfuch se posiciona como uno de los funcionarios mejor evaluados, encabezando una política que ya no administra la violencia: la confronta.
