Las primas subirán por cuarto año seguido en Estados Unidos y los trabajadores pagarán más; en México, el Servicio Universal de Salud permitirá atenderse sin costo en el IMSS, el ISSSTE y el IMSS-Bienestar desde 2027.
Los trabajadores estadounidenses pagarán más por su seguro médico en 2027. Según la firma Aon, los costos de atención médica para los empleadores aumentarán 9.5% el próximo año, y las primas se dispararán por cuarto año consecutivo. Este año, la parte de la prima que pagan los trabajadores subió 9% en promedio, hasta casi 7 mil 500 dólares por cobertura familiar, mientras que sus salarios crecieron solo 3.7%, según KFF. “La crisis de asequibilidad es real”, advirtió Todor Penev, de Aon.
Los aumentos se deben al mayor uso de servicios de salud, los costosos tratamientos contra el cáncer y la demanda de medicamentos caros para la obesidad. En OSI Packaging, en Luisiana, las primas subieron a 300 dólares al mes en 2026, 100 más que el año anterior.
Además, cada vez menos empresas cubren los medicamentos GLP-1 para bajar de peso: la cobertura cayó a 60% este año, frente a 72% en 2025. Quienes pagan en efectivo pueden comprarlos con descuento a precios de entre 149 y 699 dólares, según el medicamento y la dosis. Algunos empleadores analizan ayudar a sus trabajadores a adquirirlos directamente con los fabricantes o en farmacias como Costco.
En México, el camino es otro. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció un decreto para crear el Servicio Universal de Salud, con el que cualquier persona podrá atenderse de forma gratuita en el IMSS, el IMSS-Bienestar o el ISSSTE. El subsecretario Eduardo Clark explicó que la credencial integrará en un solo sistema a esas instituciones, además de Pemex, las Fuerzas Armadas y los Institutos Nacionales de Salud, con atención universal, gratuita y continua.
La primera etapa incluirá atención universal en urgencias, partos de emergencia, infartos, enfermedades cerebrovasculares, cáncer de mama, vacunación y continuidad de tratamientos; después se ampliará a hospitalización, servicios especializados y enfermedades crónicas, y habrá una aplicación para agendar citas y consultar el historial clínico.
La credencial sustituirá poco a poco los carnets del IMSS y del ISSSTE. El registro reabrió a inicios de octubre y pide identificación oficial y comprobante de domicilio. Para ampliar la capacidad, el gobierno ha construido 32 hospitales en el IMSS, el ISSSTE y el IMSS-Bienestar y busca llegar a 39 al cierre de 2026. La diferencia es clara: mientras en Estados Unidos, que se dice ser primer mundo, el seguro depende del empleo y cada año cuesta más, en México el acceso a la salud pública busca no depender de dónde se trabaje ni de cuánto se pueda pagar.
