El influencer-gobernador emecista, Samuel García, dejó a un lado los problemas de Nuevo León para protagonizar, entre sombreros y fotos, la llegada de la selección de Japón al estado anfitrión, en medio de obras inconclusas y reclamos ciudadanos.
Mientras Nuevo León enfrenta problemas que siguen sin resolución, el gobernador-influencer Samuel García decidió dejar sus responsabilidades para recibir personalmente a la selección de fútbol de Japón.
El evento de recibimiento estuvo acompañado de fotografías, risas, la mascota de Nuevo León, un grupo norteño y la entrega de sombreros estilo vaqueros color blanco con el logo del estado, los cuales fueron entregados a cada uno de los jugadores japoneses.
En lugar de concentrarse en atender pendientes estatales, los cuales incluyen calles deterioradas, obras retrasadas y proyectos que avanzan entre prisas e improvisaciones, Samuel prefirió encabezar un acto que poco aporta a la solución de los problemas del estado.
El entusiasmo mostrado por Samuel durante la llegada de los japoneses no pareció ser correspondido con la misma emoción por parte de los jugadores, quienes simplemente cumplieron con el protocolo tras su llegada a Nuevo León.
Mientras se destinan recursos y tiempo a este tipo de “eventos”, diversos proyectos que la administración ha presumido como emblemáticos continúan generando dudas entre la población por sus retrasos y cambios de última hora.
Ver al gobernador repartiendo sombreros a una selección extranjera, no ayuda a generar confianza sobre el rumbo de su administración, sólo refuerza la percepción de que Samuel García privilegia el espectáculo sobre la gestión.
