Etiqueta: suministro

  • Filipinas activa emergencia energética por riesgo en suministro de combustibles

    Filipinas activa emergencia energética por riesgo en suministro de combustibles

    El gobierno ha buscado detener el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre el abastecimiento de energía, en un país atacado por apagones frecuentes y altos costos eléctricos, con fuerte dependencia de hidrocarburos importados. 

    Ferdinand Marcos, presidente de Filipinas, activó el estado de emergencia energética nacional ante los riesgos que enfrenta el país en el suministro de combustibles, bajo un contexto marcado por la guerra en Medio Oriente, por lo que busca anticipar posibles afectaciones en la disponibilidad de energía y evitar una mayor inestabilidad.

    El gobierno advirtió que el conflicto ha representado un peligro inmediato para el abastecimiento energético, en un país que depende en gran medida de la importación de  hidrocarburos. Esta situación impactó directamente en el sistema energético, reflejándose en apagones y altos costos para la población. 

    Con una población de más de 100 millones de habitantes, Filipinas enfrenta uno de los precios de energía más elevados en su región, lo que incrementa la presión sobre las autoridades para garantizar el funcionamiento de las plantas eléctricas y evitar mayores afectaciones en la actividad. 

    Sharon Garin, secretaria de Energía, pronunció que el país ha buscado reforzar la producción eléctrica mediante plantas de carbón, las cuales aportan aproximadamente 60% de la electricidad nacional, bajo el propósito de mantener el suministro ante la incertidumbre internacional.

  • Estados Unidos reactiva el suministro de bienes y tecnología en Venezuela

    Estados Unidos reactiva el suministro de bienes y tecnología en Venezuela

    El Departamento del Tesoro de Estados Unidos autorizó el suministro de bienes y tecnología para la producción petrolera en Venezuela a través de una licencia general, en un momento que modera sanciones y busca elevar una recuperación aproximada al millón de barriles diarios bajo una supervisión rigurosa. 

    El Departamento del Tesoro de Estados Unidos dio luz verde a nuevas operaciones vinculadas con la industria petrolera venezolana. A través de una licencia general, Washington autorizó a empresas estadounidenses a suministrar recursos energéticos para fortalecer la producción  de hidrocarburos en el país sudamericano.

    El reciente reajuste político dio pauta a negociaciones bilaterales que derivaron en un acuerdo de suministro de petróleo por 2 mil millones de dólares, fijando un punto de conexión en la relación entre ambos gobiernos. 

    Actualmente, la producción venezolana se ubica en 1 millón de barriles por día, lejos de sus niveles históricos. Para la ampliación de la capacidad, las compañías requieren tecnología y plataformas que, en muchos casos, dependen de licencias estadounidenses. La emisión de la nueva autorización, permite la reparación y mantenimiento de infraestructura crítica, una condición para sostener e incrementar la extracción.

    Esa licencia establece límites; los contratos que se firmen con el gobierno venezolano  con Petróleos de Venezuela (PDVSA) deben ajustarse a la legislación de Estados Unidos,  y cualquier controversia se resolverá en ese país. Los pagos dirigidos a entidades sancionadas deberán canalizarse a través de un fondo supervisado por Washington, por lo tanto no se permitirá la creación de nuevas empresas mixtas para producir crudo. 

    El anuncio coincide con un ambicioso plan de reconstrucción estimado en 100 mil millones de dólares para modernizar la industria petrolera venezolana y a traer capital extranjero. Empresas como Chevron (EU), Repsol (España), ENI (Italia) y la refinería india Reliance Industries  han buscado ampliar su presencia mediante licencias individuales. 

    La licencia no es un gesto altruista, sino una jugada de conveniencia, Estados Unidos da pauta a que el crudo venezolado le resulte estratégico al imponer reglas y dando control total sobre contratos, pagos y disputas. Más que una recuperación, lo que se perfila es una reactivación vigilada, donde la dependencia cambia de forma, pero no desaparece.