El fallo internacional avaló la cancelación del contrato impulsado en el gobierno de Mancera y abre la puerta a revelar todo el entramado.
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que su gobierno ganó un arbitraje internacional relacionado con el polémico programa de tabletas electrónicas para taxis en la Ciudad de México, un proyecto heredado de la administración de Miguel Ángel Mancera que, aseguró, estuvo marcado por irregularidades.
El conflicto se originó en 2016, cuando la Secretaría de Movilidad impulsó la sustitución de taxímetros por dispositivos digitales en más de 140 mil taxis, con el argumento de modernizar el servicio. Sin embargo, al asumir la jefatura de Gobierno en 2018, Sheinbaum detectó inconformidades de taxistas por los costos y por la falta de transparencia en la asignación del contrato.
Tras revisar el caso, su administración decidió cancelar el proyecto, lo que derivó en una disputa legal internacional promovida por empresas vinculadas al negocio, que alegaban violaciones a acuerdos comerciales con Estados Unidos. Durante años, el litigio expuso detalles sobre negociaciones, actores involucrados y posibles irregularidades.
Con el fallo a favor del gobierno capitalino, se confirmó que la cancelación fue legal y no violó tratados internacionales, lo que permite ahora hacer pública la información que antes estaba reservada por el proceso judicial.
Sheinbaum adelantó que próximamente se dará a conocer “todo el entramado” detrás del proyecto, incluyendo cómo se otorgó la concesión y quiénes participaron, lo que podría exhibir responsabilidades políticas y administrativas del pasado.
El caso, seguido por diversas administraciones federales y respaldado por varios secretarios de Economía, se perfila como un nuevo episodio de rendición de cuentas sobre contratos públicos en la capital, con posibles repercusiones en el ámbito político.
