Por: Frank Alvarado
El expresidente de Colombia llamó a las izquierdas a combinar teoría y práctica para enfrentar el avance de la inteligencia artificial, el cambio climático y el modelo económico que lleva a la humanidad hacia la extinción.
El expresidente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó que el mundo atraviesa una crisis del capitalismo y advirtió sobre la llegada de gobiernos que, bajo lo que llamó “tecnofascismo”, utilizan las nuevas tecnologías para concentrar poder. Durante una conferencia en el Auditorio Alfonso Caso de la UNAM, sostuvo que la izquierda debe entender el momento actual para definir hacia dónde avanzar y combinar la teoría con la práctica.
Durante su intervención, Petro explicó que su viaje a México no representa una “fuga”, como fue planteado por sus rivales políticos y parte de la prensa colombiana. Aseguró que no tiene nada que temer y que ahora busca asumir un papel distinto al de mandatario: el de una persona que comparte sus reflexiones sobre el mundo y sobre el momento histórico que atraviesa la humanidad. También adelantó que ya firmó con el Fondo de Cultura Económica de México la publicación de su próximo libro.

El exmandatario retomó ideas de Karl Marx y comparó la historia de la humanidad con un río cuya corriente no está predeterminada. En ese contexto, defendió el humanismo como una idea capaz de unir a la humanidad y la vida política. Petro sostuvo que el neoliberalismo representa la última fase del capital y afirmó que actualmente puede observarse su agotamiento. Según su planteamiento, el capital es una construcción humana que ignora que la relación entre quienes poseen las máquinas y quienes trabajan con ellas debe ser justa.
Petro relacionó esta crisis con fenómenos como la pandemia de Covid-19, el cambio climático y la disminución de las tasas de natalidad. Señaló que la decisión voluntaria de cada vez más personas de no tener hijos por temor a la subsistencia puede ser un primer indicador de una posible extinción de la humanidad. También criticó la idea neoliberal de que dejar actuar libremente al mercado garantiza la felicidad, pues el modelo ha llevado en cambio a una “muerte generalizada”.

Sobre el cambio climático, sostuvo que no se trata únicamente de desastres naturales, sino de una crisis vinculada con el modelo capitalista. Puso como ejemplo las inundaciones en Nepal y señaló que esto fue por el debilitamiento de bloques de hielo debido al cambio climático. También criticó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y al secretario de Estado, Marco Rubio, quienes ignoran la crisis climática porque no coincide con sus intereses económicos.
Otro de los ejes de su discurso fue el avance de la robotización y de la inteligencia artificial. Petro advirtió que mientras las empresas pueden obtener mayores ganancias al necesitar menos trabajadores, la población pierde ingresos y capacidad de consumo. “¿Entonces quién compra?”, planteó. Afirmó que los propietarios de las matemáticas y del software representan una nueva fase de concentración del capital y mencionó entre ellos a empresarios como Elon Musk, a quien ubicó entre los hombres de negocios que tuvieron un papel visible durante la llegada de Trump a la Presidencia estadounidense.
El exmandatario también aprovechó para criticar al presidente argentino Javier Milei por ser invitado a foros internacionales para hablar sobre soluciones a las crisis, pese a que sus políticas las han profundizado. También retomó las ideas de George Orwell sobre el control de la población y las relacionó con el espionaje de teléfonos y dispositivos de personas consideradas incómodas por las élites. Mencionó a Cerimedo y Negre y afirmó que existen vínculos con equipos políticos de Colombia y Argentina con el Departamento de Estado estadounidense.

Sobre la política colombiana, sostuvo que Iván Cepeda fue el verdadero ganador de las elecciones y acusó a Abelardo de la Espriella de recibir apoyo de algoritmos israelíes para obtener votos, además de ser un abogado y candidato vinculado con el narcotráfico. Petro aseguró que este tipo de sistemas busca extenderse por América Latina, por lo que llamó a actuar, con teoría de fondo.
Sin embargo, la visita de Petro a la UNAM estuvo acompañada de reclamos por parte de estudiantes y colectivos. Aunque previamente se anunció una apertura y un cambio de sede con el objetivo de aumentar el número de asistentes, más de la mitad de las personas que acudieron se quedaron fuera del auditorio. Los estudiantes siguieron la conferencia mediante pantallas instaladas en el exterior y acusaron de que parte del cupo fue ocupada por profesores y administrativos de la élite, parte del grupo del rector de la Universidad, lo que, señalaron, dejó fuera a buena parte de la comunidad.

