La agencia espacial descartó el plan para elevar la órbita del telescopio, que se espera reingrese a la atmósfera a finales de 2026 y se desintegre durante la caída.
La NASA canceló el plan para rescatar el telescopio Swift, puesto en órbita hace 22 años, debido a un problema persistente con el control de altitud de la nave comercial que debía capturarlo y elevarlo a una órbita más alta. La agencia informó que el telescopio continuará perdiendo altura y se espera que reingrese a la atmósfera terrestre a finales de este año.
La nave, desarrollada por la compañía LINK y enviada al espacio el mes pasado, tenía como objetivo interceptar al Swift y frenar su descenso. Sin embargo, el plan fue descartado después de que surgieran dificultades para controlar la nave. La misión era especialmente compleja porque el telescopio no cuenta con asas ni puntos de anclaje para facilitar su captura.
La NASA explicó que el Swift continuará descendiendo hacia las capas más bajas de la atmósfera, donde se espera que se desintegre durante el reingreso. La agencia señaló que, aunque ya no será posible prolongar la misión científica del telescopio, la nave LINK permanecerá cerca para realizar pruebas y recopilar información que pueda servir para futuras operaciones de mantenimiento de satélites.
Con un valor estimado de 500 millones de dólares, el Swift ha sido una herramienta importante para estudiar el universo desde 2004, especialmente los estallidos de rayos gamma, considerados algunas de las explosiones más potentes del cosmos. El telescopio no cuenta con motor propio, por lo que la resistencia de la atmósfera, aunque es muy tenue a cientos de kilómetros de altura, provoca que pierda gradualmente altitud.
