La ofensiva israelí en el sur de Líbano escaló con la orden de evacuación de la ciudad de Tiro, Patrimonio de la Humanidad, mientras miles de civiles abandonan sus hogares ante el avance militar de Tel Aviv y el recrudecimiento de los ataques contra Hezbollah.
La escalada militar de Israel en el sur de Líbano alcanzó un nuevo nivel luego de que las Fuerzas de Defensa israelíes ordenaran la evacuación de la histórica ciudad de Tiro, considerada Patrimonio de la Humanidad. La medida se produce tras una intensa campaña de bombardeos contra presuntos objetivos de Hezbollah y en medio del avance de tropas israelíes más allá del río Litani.
Las autoridades israelíes justificaron la evacuación al declarar la zona como área de combate, mientras miles de habitantes emprendieron la huida hacia el norte del país. Carreteras saturadas de desplazados y familias obligadas a abandonar sus hogares reflejan el costo humano de una operación que sigue ampliando su alcance dentro del territorio libanés.
Al mismo tiempo, Hezbollah afirmó haber respondido con ataques de drones y misiles contra posiciones israelíes, prometiendo mantener la resistencia hasta que las tropas de Tel Aviv se retiren de Líbano. El conflicto amenaza con abrir un frente cada vez más amplio en la región, especialmente por la participación indirecta de Irán y el involucramiento de Estados Unidos en las negociaciones relacionadas con la crisis.
Organismos humanitarios han advertido que la situación para la población civil se acerca a un punto crítico. El Comité Internacional de la Cruz Roja alertó que las comunidades del sur de Líbano enfrentan condiciones cada vez más insostenibles, mientras crece la incertidumbre sobre el futuro de miles de familias desplazadas por una ofensiva que continúa expandiéndose y que vuelve a poner en duda el respeto al derecho internacional y la protección de los civiles en tiempos de guerra.

