La presidenta de México se ubica tercera en el ranking mundial de MITOFSKY y TResearch International, sólo detrás de Nayib Bukele y Vladimir Putin, y supera a las otras seis mujeres incluidas en la medición.
La presidenta Claudia Sheinbaum se posicionó como la mujer gobernante con mayor aprobación del mundo, al registrar 72 por ciento en el ranking de mandatarios correspondiente a septiembre de 2026 elaborado por MITOFSKY y TResearch International.
Con este respaldo, Sheinbaum ocupa el tercer lugar mundial, únicamente por debajo del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, quien encabeza el listado con 90 por ciento, y del mandatario ruso Vladimir Putin, con 76 por ciento. La presidenta mexicana supera por tres puntos al jefe ejecutivo de Hong Kong, John Lee, y por 11 al primer ministro de Canadá, Mark Carney.
El resultado también coloca a México como uno de los países con mayor respaldo presidencial en América. Sheinbaum aparece sólo detrás de Bukele y por encima de mandatarios como Laura Fernández, de Costa Rica, con 59 por ciento; Abelardo de la Espriella, de Colombia, con 53, y Luis Abinader, de República Dominicana, con 51 por ciento.

Entre las siete mujeres gobernantes consideradas en el estudio, Sheinbaum ocupa claramente el primer lugar. La diferencia es amplia frente a otras mandatarias: mientras la presidenta mexicana alcanza 72 por ciento, Delcy Rodríguez, de Venezuela, registra 26 por ciento, ubicándose en el extremo inferior del listado femenino.
El ranking también muestra que la aprobación no depende únicamente de la orientación política. Sheinbaum, identificada con la izquierda y centroizquierda, supera a diversos mandatarios de derecha, mientras que Javier Milei y José Antonio Kast aparecen con 36 por ciento y Lula da Silva registra 32 por ciento. En América del Norte, México también sobresale: registra 72 por ciento, frente a 61 por ciento de Canadá y 40 por ciento de Estados Unidos.
Con estos resultados, Sheinbaum consolida uno de los mayores niveles de respaldo entre los mandatarios evaluados a nivel internacional y, particularmente, el primer lugar entre las mujeres gobernantes. El estudio advierte que la aprobación puede cambiar conforme los gobiernos enfrentan nuevas decisiones y retos, por lo que conservar ese respaldo dependerá de los resultados de cada administración.
