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  • Ayuso, ultraderechista española, se lanza contra la historia: culpa a indígenas y justifica colonización

    Ayuso, ultraderechista española, se lanza contra la historia: culpa a indígenas y justifica colonización

    La presidenta madrileña culpa a pueblos originarios y presume la llegada “civilizadora”, desatando burlas e indignación en redes.

    La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, volvió a colocarse en el centro de la controversia tras asegurar que con la llegada de España a América “los de la Cruz pusieron un nuevo orden”, desatando críticas por su interpretación de la Conquista. Sus declaraciones contrastan incluso con el reconocimiento de abusos hecho por Felipe VI, quien ha admitido las “controversias éticas” del periodo colonial.

    En entrevista, Ayuso no solo evitó condenar los excesos de la colonización, sino que intentó desviar la responsabilidad hacia pueblos originarios, al señalar a “aztecas y mayas” por prácticas como los sacrificios. Según su versión, la llegada española trajo “una forma de entender que la vida es sagrada”, una afirmación que ha sido tachada de simplista y, para muchos, francamente desconectada de la historia documentada.

    La narrativa de Ayuso, que intenta vender la Conquista como una especie de misión civilizadora, ha sido ampliamente cuestionada. Y es que reducir siglos de violencia, saqueo y exterminio a una “obra cultural” no solo resulta impreciso, sino que raya en lo absurdo. En redes sociales, usuarios no tardaron en ironizar: si eso fue “cuidar la vida”, vaya forma tan peculiar de hacerlo.

    El escritor Martín Caparrós respondió con dureza, exhibiendo cifras demográficas que evidencian el colapso de la población indígena tras la llegada europea. Su mensaje fue claro: la ignorancia histórica no solo desinforma, también banaliza tragedias.

    Lejos de matizar, Ayuso se reafirma en una postura que cada vez la acerca más a los discursos de la ultraderecha, donde el pasado colonial se romantiza sin matices. Una visión que, además de polémica, parece más propia de un panfleto ideológico que de un análisis serio de la historia.

  • Desde Mar-a-Lago, la derechista Díaz Ayuso ataca a México y lo llama “narco-Estado”

    Desde Mar-a-Lago, la derechista Díaz Ayuso ataca a México y lo llama “narco-Estado”

    En un mensaje enviado a la gala conservadora en Florida, la presidenta madrileña comparó a México con Cuba y Nicaragua y pidió “romper cadenas”, en sintonía con el discurso de la derecha trumpista.

    La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, volvió a colocarse en el escaparate de la ultraderecha internacional al lanzar acusaciones contra México desde la Hispanic Prosperity Gala, realizada en el club Mar-a-Lago, residencia de Donald Trump en Florida.

    A través de un video, la dirigente del Partido Popular calificó a México como un “narco-Estado” gobernado por “dictadores de ultraizquierda”, equiparándolo con Cuba, Nicaragua y Venezuela. Incluso expresó su deseo de que estos países “rompan cadenas” y “recuperen su libertad”, como —según dijo— ocurrió en Argentina.

    La política madrileña, conocida por su cercanía con foros conservadores en Estados Unidos, defendió el liderazgo de ese país en el “nuevo orden mundial” y aseguró que Madrid ofrece “libertad, alegría y prosperidad” frente a lo que describió como “tiranía y empobrecimiento”.

    Resulta llamativo que, desde un evento organizado en la casa de Trump —figura polémica por sus posturas radicales—, Díaz Ayuso pretenda dar lecciones sobre democracia a una nación soberana como México. En su discurso, aseguró que el “comunismo” ha provocado un éxodo masivo en Venezuela y sostuvo que fenómenos similares ocurren en otras naciones latinoamericanas.

    Mientras en México se fortalecen procesos democráticos con amplia participación ciudadana, la dirigente española opta por repetir consignas ideológicas ante una audiencia afín. Más que un análisis serio sobre América Latina, su intervención pareció una pieza más del libreto político que suele representar fuera de España.

    Las declaraciones han generado críticas por su tono injerencista y simplista respecto a la realidad mexicana, además de evidenciar la creciente alineación de ciertos sectores europeos con la agenda más dura del conservadurismo estadounidense.