Etiqueta: violencia escolar

  • Violencia escolar en Durango deja alumnas heridas y alerta por intento de suicidio en primaria

    Violencia escolar en Durango deja alumnas heridas y alerta por intento de suicidio en primaria

    Un adolescente atacó con cuchillo a dos compañeras, mientras que en otro plantel dos menores ingirieron clonazepam en un intento de suicidio.

    La ciudad de Durango encendió las alarmas por dos graves hechos de violencia escolar ocurridos el mismo día. En una secundaria, un alumno de 14 años agredió con arma blanca a dos compañeras, mientras que en una primaria, dos menores de 11 años intentaron suicidarse al ingerir medicamento controlado.

    El ataque se registró en la secundaria Quetzalcóatl, ubicada en la colonia Ejido Benito Juárez, al momento de la salida. De acuerdo con reportes de seguridad, el agresor habría actuado tras ser rechazado sentimentalmente por una de las víctimas, lo que detonó la agresión contra ella y otra estudiante.

    Una de las madres fue testigo del hecho, pues acudía por su hija cuando el menor la sorprendió y le provocó lesiones en la espalda y cabeza. Posteriormente, el atacante hirió a la otra joven en rostro, cuello y manos, antes de darse a la fuga. Ambas alumnas fueron trasladadas de emergencia y reportadas como estables.

    En otro hecho, dentro de una primaria en la colonia Valle del Guadiana, un niño y una niña de 11 años ingirieron entre 10 y 15 pastillas de clonazepam dentro de un salón de clases. La rápida intervención de una docente permitió activar los servicios de emergencia y evitar consecuencias fatales.

    Los menores fueron trasladados a hospitales, donde recibieron atención médica y se reportan fuera de peligro. De manera preliminar, se indicó que la niña enfrentaba problemas familiares, mientras que el niño, su amigo cercano, decidió acompañarla en el intento.

    Ambos casos han generado preocupación entre autoridades y padres de familia, al evidenciar la urgencia de atender la salud mental y la seguridad en escuelas, así como fortalecer protocolos de prevención en planteles educativos.

  • CCH Sur reabre tras crimen que exhibió la crisis de seguridad en la UNAM

    CCH Sur reabre tras crimen que exhibió la crisis de seguridad en la UNAM

    Después de más de cuatro meses de suspensión, el regreso a clases presenciales ocurre sin resolver de fondo la violencia ni la descomposición institucional en los planteles universitarios.

    Tras 134 días de cierre, alrededor de 12 mil estudiantes del CCH Sur regresaron a clases presenciales en la Ciudad de México, luego del asesinato del alumno Jesús Israel, un hecho que dejó al descubierto la grave crisis de seguridad, control y prevención que enfrenta la UNAM y su sistema de educación media superior.

    El retorno a las aulas se dio en un ambiente marcado por el miedo, la incertidumbre y la desconfianza, sentimientos que contrastan con el discurso oficial de “normalidad”. Aunque algunos estudiantes mostraron entusiasmo por volver al plantel, otros ingresaron con temor, conscientes de que el crimen ocurrió dentro de un espacio que debía ser seguro y que, hasta ahora, no ha ofrecido garantías plenas de no repetición.

    Desde temprana hora, el plantel implementó torniquetes con reconocimiento facial, una medida reactiva que evidencia que la seguridad llegó tarde, sólo después de un homicidio. Si bien el acceso fluyó sin mayores contratiempos, varios alumnos tuvieron que registrarse de forma manual, debido a fallas previas en el sistema o a la falta de registro fotográfico, reflejando improvisación y ausencia de planeación.

    El caos en el exterior del CCH Sur fue evidente. Padres y madres de familia, preocupados por la integridad de sus hijos, acompañaron el ingreso ante la falta de confianza en las autoridades universitarias, generando problemas de movilidad y saturación vial por la inexistencia de protocolos claros.

    Aunque directivos y personal celebraron el regreso, la realidad es que la UNAM no ha rendido cuentas claras, ni ha explicado cómo permitió que la violencia escalara hasta un asesinato. El anuncio del aumento de cámaras y botones de emergencia confirma que las medidas preventivas fueron insuficientes o inexistentes, y que la institución reaccionó cuando el daño ya estaba hecho.

    El regreso a clases no cierra la herida. La UNAM enfrenta una crisis estructural de seguridad, atención psicológica y gobernabilidad, mientras estudiantes retoman actividades en un entorno donde la confianza está rota y las soluciones siguen siendo parciales.