En respuesta a un repunte de casos de sarampión, autoridades sanitarias de Jalisco ordenaron el uso obligatorio de cubrebocas en escuelas de educación básica del Área Metropolitana de Guadalajara, para intentar frenar la propagación del virus en la población escolar.
El decreto, firmado por la Secretaría de Salud estatal, obliga a estudiantes, docentes y personal administrativo a llevar cubrebocas en planteles de los municipios: Guadalajara, Zapopan, San Pedro Tlaquepaque, Tonalá, El Salto, Tlajomulco de Zúñiga e Ixtlahuacán de los Membrillos, durante al menos 30 días, con posibilidad de extensión según la evolución epidemiológica.
La medida surge en un contexto de transmisión concentrada en Jalisco. Hasta el 3 de febrero de 2026, Jalisco acumula 1,776 casos confirmados de sarampión, con 449 contagios activos distribuidos en 18 municipios, y aproximadamente 80% de los casos recientes localizados en el Área Metropolitana de Guadalajara.
El repunte no solo supera ampliamente los registros del año anterior, sino que convierte a la entidad en uno de los principales focos de contagio en México, con cifras que duplican los casos acumulados de 2025. El incremento sostenido llevó incluso a suspender temporalmente clases presenciales en al menos 20 planteles ante la detección de brotes en grupos escolares y en varios salones se ha optado por clases virtuales para limitar la transmisión.
Especialistas y organizaciones de salud han advertido que este repunte está vinculado a coberturas de vacunación insuficientes, rezagos postpandemia y a la facilidad de transmisión del sarampión, una enfermedad prevenible con inmunización completa. En este escenario, el cubrebocas se presenta como una medida adicional de mitigación, aunque no sustituye la vacunación, vista como la herramienta más eficaz para evitar contagios masivos.

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