El nivel de deuda de México ronda el 58% del PIB, una cifra considerablemente menor frente a varias potencias que ya superan el 100%, lo que refleja mayor estabilidad financiera tras la pandemia.
En medio de un escenario internacional marcado por altos niveles de endeudamiento, México se posiciona entre las economías más grandes del planeta con menor deuda pública, de acuerdo con datos recientes sobre la relación entre deuda y Producto Interno Bruto (PIB) en las principales economías billonarias del mundo.
Actualmente, la deuda pública mexicana equivale aproximadamente al 58% del PIB, una proporción considerada manejable en comparación con otras economías desarrolladas. Este nivel coloca al país dentro del Top 10 de naciones con menor endeudamiento entre las economías más grandes del planeta.
El contraste es notable frente a países industrializados que han superado el umbral del 100% de deuda respecto a su economía. Entre ellos se encuentran Estados Unidos, Francia, Italia y Japón, este último con uno de los niveles más altos del mundo al rebasar el 240% del PIB.
Gran parte de este endeudamiento global se originó durante la crisis provocada por la pandemia de COVID-19, cuando numerosos gobiernos recurrieron a créditos masivos para sostener sus economías y financiar programas de emergencia. En contraste, el gobierno mexicano optó por una política de endeudamiento más limitada, priorizando el equilibrio de las finanzas públicas.
Esta estrategia ha permitido que México mantenga mayor margen fiscal hacia el futuro, lo que se traduce en finanzas públicas más estables y menor presión sobre el presupuesto nacional. Analistas señalan que mantener la deuda en niveles moderados puede facilitar la inversión pública y la estabilidad macroeconómica en los próximos años.
En términos simples, menos deuda significa más capacidad para enfrentar crisis futuras, además de reflejar una administración más prudente del gasto público desde el inicio de la Cuarta Transformación.

Deja un comentario