Más de mil 500 personas fueron reintegradas a sus familias tras la clausura de centros de rehabilitación que operaban sin licencias. Propietarios y familiares protestan por la decisión.
El gobierno del Estado de México clausuró 53 centros de rehabilitación conocidos como “anexos”. Estos lugares no cumplían con las normas de operación y había denuncias de posibles delitos en su interior.
Entre el 13 y el 20 de marzo, la Fiscalía General de Justicia y la Comisión para Prevenir Riesgos Sanitarios (Coprisem) llevaron a cabo inspecciones en 94 establecimientos. Este operativo fue apoyado por varias corporaciones de seguridad, incluida la Guardia Nacional.
La respuesta de los dueños de estos centros y familiares de los internos no se hizo esperar. En Ecatepec y Naucalpan, bloquearon calles en protesta por las clausuras. Quienes dependen de estos lugares, que buscan ayudar a personas con adicciones, expresaron su descontento ante la decisión del gobierno.
De los 94 centros inspeccionados, 29 se encontraban en Ecatepec y 24 en Naucalpan. Los 53 establecimientos clausurados tenían un total de mil 599 internos. Como resultado, mil 518 personas fueron reintegradas a sus familias. Otras 80 fueron canalizadas a centros que operaban de manera legal y adecuada, mientras que una persona optó por salir voluntariamente por no contar con apoyo familiar.
Las autoridades informaron que están revisando la situación de los centros cerrados para planificar su futura regularización. También buscarán asegurar que los nuevos estándares de atención cumplan con la normativa establecida.
Con estas acciones, el gobierno del Estado de México pretende mejorar las condiciones en los centros de rehabilitación y garantizar un trato digno a quienes buscan ayuda en sus luchas contra las adicciones.


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