La nave de la empresa de Jeff Bezos estalló durante una prueba de motores en Cabo Cañaveral; no hubo heridos, pero se generó una enorme explosión que dejó daños.
Un cohete New Glenn de la empresa Blue Origin, fundada por el empresario y dueño de Amazon, Jeff Bezos, explotó la noche de este jueves durante una prueba de encendido en el Complejo de Lanzamiento 36 de la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, en Florida.
La explosión ocurrió alrededor de las 21:00 horas y generó una enorme bola de fuego visible a varios kilómetros, además de provocar temblores en viviendas de Cabo Cañaveral y Cocoa Beach. La compañía confirmó que no hubo personas heridas ni víctimas fatales.
De acuerdo con Blue Origin, el incidente ocurrió mientras se realizaba una prueba de encendido de los siete motores BE-4 de la primera etapa del cohete. Tras una falla en la base del vehículo, la estructura de 57 metros comenzó a incendiarse, mientras que la segunda etapa, de 26 metros, se inclinó antes de que la carga de metano y oxígeno líquido detonara, destruyendo completamente el cohete.
La explosión también causó severos daños a la infraestructura de lanzamiento. Imágenes posteriores mostraron la desaparición del erector-grúa utilizado para elevar el cohete y de una de las torres de protección contra rayos. Autoridades y especialistas estiman que la restauración de la plataforma podría tardar varios meses. La misión preparaba el cuarto vuelo del New Glenn, programado para colocar en órbita 48 satélites de la constelación Amazon Leo.
El incidente representa un nuevo revés para Blue Origin, luego de que en abril el New Glenn sufriera una falla de motor que impidió colocar correctamente un satélite en órbita. Tras la explosión, Jeff Bezos aseguró en X que “es demasiado pronto para conocer la causa raíz”, pero afirmó que la empresa reconstruirá lo necesario y volverá a volar.
La NASA y la Fuerza Espacial de Estados Unidos informaron que colaborarán en la investigación del accidente, mientras que especialistas advierten que el daño podría afectar el calendario del programa Artemis, con el que Blue Origin busca participar en futuras misiones lunares.

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