TRIAGE: Guillermo Briseño poeta, presenta: “Movimiento”, el relámpago también es pulso

Por Alexandro Guerrero

Ediciones del Lirio suelta “Movimiento”, el nuevo libro del músico, maestro y poeta Guillermo Briseño. Aquí morir, latir y caer son la misma ley.

Y por eso es disidente de la mercadotecnia falsa. Porque no te receta “energía cuántica” en frasco. Te da física real. La del cuerpo que cae, que rebota, que gira. La portada no adorna, diagnostica. Convierte “movimiento” en película de antigua negativo kodak de un plano actancial visual. O en placas tectónicas acomodándose. Late; Tiembla. Briseño no ilustra el movimiento: lo registra. Como un sismógrafo. Como un monitor cardíaco.

Somos presas del movimiento involuntario. Nos movemos. Morimos; Latimos; Palpitamos; Respiramos; Lloramos, caemos como árboles quebrados por el sable del relámpago. Briseño lo escribe sin rodeos: morir es movimiento. No hay quietud ni en el final. El cataclismo toca puertas. El pulso crece, luego se rompe. Y ese rompimiento también es desplazamiento. El relámpago no escoge un solo árbol. El sable cae y el bosque entero cruje.

La astronomía clásica mira estrellas. Briseño mira lo que arde. Para él, el espacio visceral es también espacio sideral. La diferencia es la escala, no la sustancia. Su ironía es agujero negro lingüístico. Atrae todo: albur, refrán, noticia, desamor, muerte. Nada escapa. Y en el centro, comprimida, la verdad sin filtro. Cuando tuerce el idioma suspende la gravedad del diccionario. Las palabras flotan, chocan, forman constelaciones nuevas. Verso ingrávido que pesa. En Poesía en movimiento de 1966, “movimiento” era flecha hacia adelante. Briseño lo vuelve expansión. No tiempo perpetuo: espacio permanente. El universo no va: se ensancha. Y él lo habita. Se mueve en el espacio. Se muere en el espacio también.

Briseño no usa la física como metáfora bonita. La usa como método. Los poemas no son abstractos. Son experimentos. Ley de inercia: un verso suyo, si no encuentra resistencia, sigue. Empieza como crónica y termina como puñetazo. Nada lo frena salvo la banqueta. Ni la muerte. Tercera ley de Newton: a toda acción poética corresponde una reacción física. Lees Movimiento y te da en el estómago. Acción: palabra. Reacción: retortijón. Eso no lo logra el verso con branding. Entropía: aquí suelta el control. El idioma se desordena para decir la neta. Más desorden, más verdad. Más muerte, más movimiento.

La física busca el origen. La astronomía busca el centro. Briseño también. No hay espiral barroca por lucimiento. Hay centro. Y en el centro está la existencia, como desentraña Gorostiza con Muerte sin fin. Briseño no te explica ese poema: te somete a su gravedad. Por eso no cabe en la mercadotecnia falsa. Porque lo falso no respeta las leyes de la física. Promete antigravedad emocional, viajes astrales sin combustible, iluminación sin masa. Briseño te recuerda que todo pesa. Que todo cae. Que todo arde. Que morir es movimiento y por eso no hay forma de quedarse quieto.

Movimiento” no trae telescopio: Trae oído. Se escucha aunque lo leas callado. Es para leerse en el Metro, en la fila de las tortillas, con una chela. Porque el Big Bang también ocurre ahí: donde duele, donde baila, donde la tripa hace su propia física de partículas.

Briseño no posiciona marcas. Estudia colisiones. No hace contenido. Hace materia oscura: la que no se ve pero mueve todo. No te lleva al espacio. Te demuestra que tú eres el espacio. Y que ese espacio, cuando es honesto, obedece leyes más duras que el mercado.

Briseño no llega de cero al verso. Viene de El rey en el caballo y de Corazón de roca, libros donde ya mezclaba blues, albur y calle con golpe poético. Pasó por Desierto Blues y por Fábulas de viento y agua, donde el refrán se vuelve navaja y la ironía es brújula. Movimiento es la suma y la ruptura.

El pasado miércoles 3 de junio a las 19:00 h presentó Movimiento en el Fondo de Cultura Económica Bella Época. Solo leyó. No cantó ni tocó. Compartió con amigos de distintas latitudes pero con una misma necesidad: sentido colectivo y movimiento comunitario. Sin casco, con estómago. La portada fue el primer verso: se miró como se mira un juego entre cámara Kirlian y a Laura de la escala de Mercalli. Se recomienda leer sin cinturón de seguridad.

Movimiento, Guillermo Briseño. Ediciones del Lirio, 2025. Disponible en librerías y en http://edicionesdellirio.com.mx. Para lectores sin casco, con estómago, dispuestos a comprobar que la poesía también es ciencia exacta.

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