FIFA defiende las pausas de hidratación y analiza mantenerlas en próximos Mundiales

Gianni Infantino aseguró que las interrupciones han elevado la intensidad de los partidos y descartó que se hayan implementado para generar ingresos adicionales por publicidad.

La FIFA evalúa convertir las pausas de hidratación en una medida permanente para futuras Copas del Mundo, pese a las críticas que han acompañado su implementación durante el Mundial 2026. El presidente del organismo, Gianni Infantino, defendió la decisión y afirmó que la experiencia será analizada una vez concluido el torneo para determinar si debe mantenerse en próximas ediciones.

Las pausas, que se realizan aproximadamente a la mitad de cada tiempo, fueron introducidas con el objetivo de proteger la salud de los futbolistas ante las altas temperaturas registradas en varias sedes. Sin embargo, la medida ha generado inconformidad entre aficionados y analistas, especialmente en estadios con techo y aire acondicionado, donde muchos consideran que las interrupciones resultan innecesarias y afectan el ritmo del juego.

Pese a ello, Infantino sostiene que los resultados deportivos han sido positivos. Según explicó, estos breves descansos permiten a los entrenadores ajustar estrategias, corregir errores y ofrecer indicaciones clave a sus jugadores, mientras que los futbolistas recuperan energía para mantener un nivel de intensidad elevado durante los 90 minutos. Para el dirigente, esta dinámica podría estar contribuyendo al espectáculo que ha caracterizado al torneo.

El Mundial 2026 ha destacado por un ritmo goleador histórico, actuaciones sobresalientes de figuras como Lionel Messi, Kylian Mbappé y Erling Haaland, así como por las sorpresas protagonizadas por selecciones emergentes que han desafiado los pronósticos. Ante este escenario, la FIFA considera que las pausas no han perjudicado la calidad del espectáculo, sino que podrían estar favoreciendo un futbol más dinámico y competitivo.

Otro de los cuestionamientos apunta a que las interrupciones funcionan como una especie de “tiempo muerto” al estilo estadounidense para insertar publicidad televisiva. No obstante, Infantino rechazó esa versión y aseguró que la FIFA no obtiene ingresos extra por esta medida, ya que los acuerdos comerciales y de transmisión fueron firmados antes de aprobar la implementación de las pausas de hidratación.

Además, el dirigente argumentó que aplicar la medida únicamente en sedes con temperaturas extremas podría generar ventajas competitivas para algunos equipos y entrenadores. Por ello, defendió que la regla sea uniforme para todos los partidos. Con el debate abierto, la FIFA analizará los resultados del torneo para definir si estas pausas forman parte del futuro de los Mundiales o si deberán ajustarse para responder a las críticas recibidas.

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