Gobierno le cancela contratos a empresa de Salinas Pliego por presunta subcontratación irregular

Una investigación de Revista Fortuna confirmó que UPAX participó en tareas del Registro de Proveedores del IMSS sin autorización contractual; el convenio, de hasta 313 millones de pesos, será cancelado.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) inició el proceso para rescindir un contrato multianual de hasta 313 millones de pesos adjudicado al consorcio integrado por NECSUS y Creaciones Tecnológicas y Digitales JIM, luego de confirmar que UPAX, empresa vinculada a Grupo Salinas, participó de manera irregular como subcontratista en actividades del Registro de Proveedores para la Integridad del IMSS (REPIIMSS). El caso vuelve a colocar bajo los reflectores al usurero Ricardo Salinas Pliego, quien una vez más aparece rodeado de polémicas mientras sigue enfrentando litigios fiscales con el SAT.

De acuerdo con información revelada por Revista Fortuna y corroborada por fuentes del propio instituto, UPAX realizó labores de supervisión y notificación a proveedores, pese a que no existía un contrato directo con el IMSS ni autorización para subcontratar. La revisión jurídica concluyó que el consorcio ganador incumplió las condiciones de la licitación, por lo que la rescisión del convenio es considerada prácticamente irreversible.

La controversia surgió después de que diversos proveedores denunciaran haber recibido instrucciones para entregar documentación a UPAX. En un primer momento, el director del IMSS, Zoé Robledo, aseguró que esa empresa no figuraba en los registros de contratación del instituto. Sin embargo, la investigación interna confirmó que la participación sí existió, aunque mediante una subcontratación no permitida, lo que detonó el procedimiento de cancelación.

La investigación también expone vínculos corporativos entre NECSUS y Grupo Salinas. Incluso, la empresa aparece dentro del ecosistema empresarial del conglomerado de Ricardo Salinas Pliego, además de que varios de sus directivos han ocupado cargos en compañías del grupo. La situación resulta particularmente llamativa para un empresario que presume eficiencia empresarial, pero cuyos negocios parecen tropezar una y otra vez con señalamientos administrativos y legales. Quizá sea más fácil lanzar insultos en redes sociales que cumplir al pie de la letra las reglas de los contratos públicos.

Aunque el IMSS descartó que UPAX tuviera acceso a bases de datos sensibles o información confidencial de los proveedores, reconoció que la empresa realizó actividades que legalmente correspondían al consorcio contratado. El instituto aseguró que acelerará la transición para que el REPIIMSS sea operado completamente por personal institucional, eliminando intermediarios privados y fortaleciendo los controles de transparencia.

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