El partido tricolor firmó el pronunciamiento del Senado contra ICE, pero horas después calificó de “manzana envenenada” el llamado a la unidad de la presidenta.
Diecisiete mexicanos murieron en manos de la policía migratoria de Estados Unidos desde enero de 2025. La presidenta Claudia Sheinbaum pidió este lunes que todos los partidos dejaran a un lado sus diferencias. Buscaba un frente común para exigir justicia ante el gobierno estadounidense.
El PRI respondió con un pronunciamiento firmado por su dirigencia nacional, sus senadores y diputados. El documento expresa condolencias a las familias y exige recursos para la red consular mexicana. Después llegó la parte que cambió el tono de la conversación pública.
El texto acusa a Morena de debilitar los servicios consulares durante años. Asegura también que el gobierno pretende “lavarse la cara con simulaciones” frente a la tragedia de los migrantes. La contradicción resulta evidente: los mismos legisladores que firmaron el acuerdo del Senado contra ICE giraron después hacia el ataque político.
Alejandro Moreno, dirigente nacional del PRI, fue más allá en sus declaraciones públicas. Calificó el llamado presidencial como una “manzana envenenada” y rechazó cualquier acercamiento con Morena. Sheinbaum le respondió directamente durante su conferencia matutina del martes.
La mandataria mostró el documento firmado por los seis grupos parlamentarios del Senado, incluido el PRI. Señaló que los coordinadores de ese partido respaldaron el texto, pero sus dirigentes nacionales optaron por la confrontación. “Es un momento donde hay que defender a las y los mexicanos o no defenderlos”, declaró.
La dirigente de Morena, Ariadna Montiel Reyes, calificó de mezquina la postura de la oposición. Dijo que el PRI y el PAN “regatean” el apoyo a los migrantes por cálculo electoral. Ambos partidos insisten en que respaldan a los connacionales, aunque cuestionan el momento elegido por la presidenta para el llamado.
El caso que detonó la crisis diplomática ocurrió el 7 de julio en Houston. Un agente de ICE disparó contra Lorenzo Salgado Araujo, migrante mexicano de 52 años que llevaba tres décadas en Estados Unidos. Videos de vigilancia contradicen la versión oficial de que actuó en defensa propia.
La Secretaría de Relaciones Exteriores ya presentó denuncias ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos. También acudió a la ONU y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para exigir investigaciones independientes. Mientras el gobierno mexicano actúa en tribunales extranjeros, la política interna sigue dividida por el mismo tema.
El PRI defiende que exigir presupuesto y resultados no equivale a negar apoyo a los migrantes. Insiste en que el gobierno debe demostrar hechos, no solo discursos de unidad. Esa exigencia pierde fuerza cuando el propio partido firmó y luego atacó el mismo acuerdo.


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