La nueva operación militar busca, según Washington, reducir la capacidad de Irán para amenazar el tránsito marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz, mientras crece la tensión en Medio Oriente.
Estados Unidos intensificó su ofensiva militar contra Irán al iniciar una nueva ronda de ataques contra objetivos estratégicos, con lo que ya suman once noches consecutivas de bombardeos en territorio iraní. La escalada, encabezada por el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una mayor expansión del conflicto en Medio Oriente.
De acuerdo con un comunicado difundido por el Centcom en la red social X, las operaciones comenzaron a las 19:00 horas (tiempo del este de Estados Unidos) y tienen como objetivo debilitar la capacidad militar de Irán para amenazar el tránsito marítimo comercial en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.

La ofensiva forma parte de la estrategia impulsada por Washington para contener las acciones de Teherán en la región. El gobierno estadounidense sostiene que las operaciones buscan proteger la navegación internacional y garantizar la seguridad de las embarcaciones que cruzan por el Golfo Pérsico, una zona clave para el comercio mundial de petróleo.
Mientras tanto, medios iraníes retomados por Al Jazeera reportaron explosiones en las inmediaciones de Mahshahr y Tabriz, además de intensa actividad de los sistemas de defensa aérea en el noreste de Teherán, lo que evidencia la continuidad de los enfrentamientos durante la nueva jornada de ataques.
Con once noches consecutivas de bombardeos, el conflicto entre Estados Unidos e Irán continúa escalando sin señales de una desescalada inmediata. La persistencia de las operaciones militares mantiene la incertidumbre sobre el impacto que esta confrontación podría tener en la estabilidad regional y en el comercio internacional, particularmente por la importancia estratégica del estrecho de Ormuz.

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